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Stephen Fry: ¿qué diría a Dios si voy al cielo? par Amílcar Adolfo Mendoza Dimanche 22 Février 2015 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS

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Publicación de Lapalomafolladora.com.
Importante vídeo subtitulado en castellano, lo recomiendo. De hecho este Blog solo es un pretexto para mostrarlo.






























(Lire la suite) Amílcar Adolfo Mendoza

Dora Bruder. City tour por las calles de los olvidados de la mano del premio nobel Patrick Modiano par Amílcar Adolfo Mendoza Dimanche 15 Février 2015 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS

La historia tal como la acostumbramos a ver y como nos gusta escucharla, es la sucesión de gestos grandilocuentes, de actos desesperados y hazañas de poderosos hombres. Cuando vemos las pirámides recordamos al Faraón que las mandó hacer, no a los constructores sobre cuyos huesos se asientan esos monumentos funerarios. En general, toda la civilización humana es una gran obra donde los únicos que pueden mostrar su máscara mortuoria son los poderosos. Pero los que sudaron bajo el sol para construirla solo aparecen como la masa, a veces obediente, a veces rebelde, pero siempre anónima y confundida dentro de su propio número.

Incluso las tragedias de la humanidad llevan ese signo. Todos recuerdan a Hitler, pero los millones judíos asesinados perdieron sus rostros individuales y su destino nos duele por su número, más que por el acto criminal ocurrido.


Familias enteras borradas, humildes destinos individuales arrancados de un solo tajo. La muerte de una persona es aún más cruel cuando todos los vecinos, todos los familiares, todos los amigos son segados contigo y nadie existirá para recordarte un segundo después que hayas entrado en la cámara de gas.

Solo las calles que pisaste, los días nublados y cálidos, serán los testigos que alguna vez transitaste angustia y felicidad, reíste o lloraste.

Y nadie estará interesado en rescatar los fantasmas del olvido. Solo un gran talento con mucha inspiración y compasión como Patrick Modiano, Premio Nobel de Literatura 2014, podría lograrlo en libros desconsolados como Dora Bruder.  No es un libro corto, no hay el clásico nudo de intriga y desenlace que el buen Aristóteles recomienda. Solo un viaje por las calles de un París que casi ya no existe, en el que oscuras biografías como Dora Bruder deambulan sepultadas por el conveniente olvido.



PATRICK MODIANO.

DORA BRUDER. Barcelona: Seix Barral. 2009. 120 p.


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Mar de mañana de Margaret Mazzantini par Amílcar Adolfo Mendoza Dimanche 15 Février 2015 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS

¡Qué hermoso libro! Es la primera vez que leo algo de la italiana Margaret Mazzantini y es de celebrar tal descubrimiento. La ternura con que es capaz de narrar situaciones trágicas y calamitosas es sorprendente. El destino de dos madres que escapan de la violencia del coronel libio Gadafi no llega nunca a entrecruzarse pero discurren de manera paralela. Son dos destinos, totalmente distintos, pero que tienen en común el forzado desarraigo, la pérdida del amor y las consecuencias de la dictadura de un hombre preso de sus excentricidades vulgares en una nación sujeta al hambre y la escasez.


Sería injusto hacer un resumen del derrotero vital de estas dos mujeres, plasmadas con sutil melancolía y ternura. Mientras una tuvo la fortuna de salir del país muchos años antes y radicar en Italia, la otra huye de una guerra civil que costó la vida de su esposo.

Mientras la primera, ha tenido la fortuna de ver nacer a su nieto, quien, en apariencia está integrado a la sociedad italiana y muestra poco interés por sus raíces; la segunda, lleva a su hijo a conocer el mar, en una desesperada huida que cambia el desierto que les dió cobijo y los medios de subsistencia por un mar que parece no tener fin y se muestra cruel con los que han dejado atrás su vida.

http://www.alfaguara.com/es/libro/mar-de-manana/

http://rincondecriticaliteraria.com/2013/07/05/mar-de-manana-margaret-mazzantini/


(Lire la suite) Amílcar Adolfo Mendoza

The voices par Amílcar Adolfo Mendoza Dimanche 15 Février 2015 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS

He visto: Las voces, que ha sido dirigida por Marjane Satrapi (Persépolis, chicken with plums) para el mercado norteamericano. Como protagonistas se encuentran el convicente Ryan Reynolds y la preciosa Gemma Artenton.


Es un eficiente thriller con mezcla de comedia y un poco de gore. El protagonista (Reynolds) es un empleado de una pequeña empresa sin mayores aspiraciones y bajo terapia con fármacos antipsicóticos.

En el trabajo conocerá a una hermosa contadora inglesa, quien aceptará sus poco elegantes flirteos hasta que por casualidad atropellan a un ciervo y los instintos del empleado empiezan a salir. Si lo mencionado es convencional, no es tanto que sus "cómplices" en el delito sean su gato y perro, quienes encarnan de manera truculenta la vieja dicotomía de la conciencia angelical contra la conciencia demoníaca en el cerebro de Reynolds. Estos debates morales no son impedimento para que el protagonista descuartice a su víctima y deposite la cabeza en el refrigerador con la que luego tendrá "divertidas" conversaciones.

Y mientras el gato alienta a seguir con la escalada criminal y aceptar de manera honesta sus instintos asesinos, el perro lo insta en volver al camino honesto y confesar sus crímenes. Durante este debate Reynolds acabará asesinando a dos colegas más del trabajo, coleccionará más cabezas parlantes en su refrigerador y raptará a su psiquiatra antes que la policía lo asedie dentro de su casa en la que irrumpen encontrando una explosiva sorpresa.


El tratamiento de la película por momentos es onírico y las costuras entre realidad y ficción apenas se notan a pesar que el propio protagonista intente convencernos -por ser consciente que las voces están en su mente y no en sus mascotas o cabezas diseccionadas- que no es tan psicópata después de todo.

Lo interesante de la película es que Reynolds no es el típico geek que escucha voces en su cabeza y es dominado por ellas. Al contrario, es un joven de buena presencia y relativo éxito con las chicas, que se encuentra traumatizado por una infancia cruel y que depende de fármacos para no revelar su verdadera naturaleza. Él sabe perfectamente las consecuencias de sus actos pero opta por seguir escuchando las voces en su cabeza, hacerles caso e iniciar una cadena de asesinatos seriales. ¿pero quién debe tener prioridad para morir: él con los fármacos que lo anulan o el resto que no está preparado para convivir con él?

http://cine3.com/2015/01/09/trailer-de-voices/

http://www.demasiadocine.com/desde-el-set/the-voices-trailer-internacional/

http://www.filmaffinity.com/es/reviews/1/881223.html (Lire la suite) Amílcar Adolfo Mendoza

¡Nadie acabará con los libros! (Umberto Eco) par Amílcar Adolfo Mendoza Dimanche 25 Janvier 2015 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS


En el Perú es relativamente nueva la idea que un diario venda un libro junto con sus ejemplares. El grupo El Comercio lo está haciendo de una manera un tanto conservadora. Al contrario de Europa, el caso de Italia lo conozco de cerca porque estuve allí, en el Perú se ofertan de manera preponderante y avasalladora, libros de cocina, autoayuda, libros infantiles o de carácter deportivo. Rara vez se ofrecen ensayos sociológicos, libros de historiadores o filósofos contemporáneos actuales. Recuerdo que tímidamente el diario Gestión sacó un libro de economía aprovechando una coyuntura determinada. Lo cierto es que en el Perú actual la lectura y la cultura ceden un gran espacio al interés por la comida (o gastronomía, si se quiere revestir de mayor dignidad al asunto). Lo notable es que no hay desidia por la lectura, solo que esta está encarrilada por lo más fácil o lo que tiene mayor repercusión en los medios de comunicación.
Por esta razón es tan feliz que se divulguen varios trabajos de Umberto Eco. Varios de ellos no han tenido una gran difusión en el Perú, por lo que es una oportunidad inestimable para acercarnos al autor de El nombre de la Rosa, Apocalíticos e Integrados, El misterio de la princesa Lloana o El Pendulo de Foucault a la vez que a trabajos menos conocidos como La Isla del Día de Antes o Nadie Acabará con los libros.
Esta última obra, no es exactamente un ensayo de Umberto Eco, sino que corresponde a unas largas conversaciones con  los franceses, Jean Claude Carriere, su interlocutor y Jean Philippe de Tonnac, el entrevistador a cargo de llevar la batuta sobre los temas a tratar.
Si lo ponemos en términos musicales de Tonnac tiene la gran virtud de provocar ideas (cada vez más sutiles, variopintas y valiosas) en Eco y Carriere y dejar que ellos improvisen como si fueran eximios artistas de jazz.
La conversación sin perder profundidad gana por la gran versatilidad y cultura de dos grandes intelectuales y bibliófilos que con igual soltura hablan de su afán por obtener “incunables”, las ideas censuradas, la estupidez humana en los libros , el temor a la destrucción del libro por el fanatismo, el deterioro, el fuego (de la inquisición, del nazismo o de la simple incuria) así como el destino de los libros atesorados con tanto esmero luego de la desaparición de sus dueños.
Es complicado resumir o dar una idea general de todos los aspectos abordados y en muchos casos, apenas reseñados en este libro. No obstante, Jean Philippe de Tonnac en su prólogo lo hizo tan bien que volverlo a hacer sería irrespetuoso y sin garantía de hacerlo mejor.

Es literalmente hablando una lluvia de ideas muchas de las cuales demuestran que el libro como soporte de lectura no solo goza en el presente de buena salud sino que la seguirá teniendo en el futuro. Se encuentran varias sorpresas como cuando cuando nos hacen reparar en que los soportes lógicos de los últimos veinte o treinta años (Diskettes de formatos diversos, CD, DVD, y una gran variedad de memorias externas) son precarios y no gozan de la estabilidad del objeto que nos ha legado Guttenberg. Otra sorpresa es reconocer que nuestra propia idea de presente debe ser cambiada. El concepto de presente de un par de generaciones atrás no puede ser comparado al de la generación actual y las que sigan. Basta recordar para ser considerado un individuo competente (alfabetizado) en el mundo virtual se debe aprender constantemente diversos programas y en muchos casos las sucesivas variaciones de los mismos (en tanto no pierdan vigencia). Nunca como ahora, las competencias adquiridas por la fuerza laboral sirve tan poco por la pronta obsolescencia que irremediablemente las contamina.
Párrafo aparte es el tema de la estupidez o la idiotez humana, Umberto Eco nos sorprende cuando revela su gusto por las insensateces del medioevo y otros períodos de la historia. Y la sorpresa crece al descubrir que esas insensateces dicen mucho más del hombre que sus aciertos. Son pasajes imperdibles que no cometeré el error de reproducir para no cometer la estupidez de apaciguar el interés en descubrir esas fecundas ideas.
El libro no se agota en estos temas, sino que se expande por sendas inesperadas y por eso mismo vale la pena que sea el lector quien descubra cuáles son las de su interés por si solo. De entre todas las ideas que descubrirá me viene a la mente una de las más sugestivas: ¿uno lee por el placer de leer o para descubrir lo que contiene el libro? Pregunta provocadora y difícil de contestar. Presumo que con disímiles respuestas.  


ECO, Umberto & CARRIERE, Jean Claude. Nadie acabará con los libros. Entrevistas realizadas por Jean-Philippe de Tonnac. Buenos Aires: Sudamericana. 2012. 1° edición. 248 p.

LINKS SOBRE EL TEMA:
https://loslibros.wordpress.com/2010/05/03/nadie-acabara-con-los-libros-de-umberto-eco-y-jean-claude-carriere/
http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/35799/1/resena5.pdf
http://institucional.us.es/revistas/comunicacion/9/bibliografica_2.pdf
http://www.letraslibres.com/revista/libros/nadie-acabara-con-los-libros-de-umberto-eco-y-jean-claude-carriere-metamorfosis-de-la
http://www.papelenblanco.com/ensayo/nadie-acabara-con-los-libros-un-dialogo-entre-umberto-eco-y-jean-claude-carriere
(Lire la suite) Amílcar Adolfo Mendoza

In the Loop: los diplomáticos no son nada "diplomáticos" par Amílcar Adolfo Mendoza Lundi 31 Mars 2014 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS

La palabra Loop alude a un bucle que se retuerce sobre si mismo como un círculo, es muy conocido  como la ejecución repetitiva de un conjunto de órdenes dentro de un programa informático. Por tanto, si decimos "In the Loop" seguramente aludimos al proceso repetitivo y circular de la ejecución de un conjunto de órdenes que probablemente no nos llevarán a ningún otro lado.


¿Es irónico poner esta frase como título de una película? Probablemente si. El problema es que la película inglesa "In the loop" protagonizada por Peter Capaldi (Malcom Tucker) rompe el molde previsto para una comedia inglesa. Nada de humor refinado ni lenguaje delicado. Humor grueso y muchos "fucks" en el camino. Lo sorprendente es que ello contribuye a que el cinismo de la película apunte bien su objetivo y que las premisas de la película se cumplan eficientemente como en cualquier sistema informático que se respete, a pesar que los ingredientes no parecieran ser los más idóneos.


Peter Capaldi, el protagonista de la película, es un personaje fuera de giro que no es capaz de completar una frase sin alguna palabrota de contenido nuclear y tiene como misión mantener a raya a un ministro bastante deslenguado que está a punto de echar a perder los acuerdos entre el Primer Ministro inglés y el Presidente Norteamericano para iniciar la guerra en el Medio Oriente. El país no importa.

La situación se complica si se tiene en cuenta que el ministro es un pobre pelele que apenas sabe donde está parado y es fácilmente manipulable por sus subalternos. El personaje de Peter Capaldi deberá presentarse continuamente en las oficinas del ministro para lanzar ajos y cebollas a todo el personal.

Si la prensa no aprovecha la oportunidad para disfrutar con las ambivalencias pacifistas del ministro, la invitación para viajar a Estados Unidos y presentarse ante una de sus comisiones de nombre anodino (pero que en realidad es la que se encarga de las guerras) es como prender un fósforo dentro de un polvorín. Y el ministro parece que le gusta prender varios fósforos en honor a su pasado pacifista.

A partir de ese momento Capaldi deberá sudar la gota gorda para cubrir las fallas del ministro, evitar un conflicto internacional entre países aliados para la guerra y darse maña para dar un empujoncito a la guerra. La película acierta en mostrar una sucesión cada vez más veloz de pequeñas intrigas en la que son pródigos los diplomáticos de una y otra parte, lo cual da lugar a curiosos e irónicos momentos que son realmente hilarantes, a pesar que retrata a quienes deciden el destino del mundo.

Recomiendo ver:
http://www.geeksofdoom.com/2013/08/10/streaming-review-in-the-loop/2013-07-08-intheloop-1 (Lire la suite) Amílcar Adolfo Mendoza

Capitán América y el Soldado de Invierno par Amílcar Adolfo Mendoza Lundi 31 Mars 2014 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS

Nunca entendí como la sociedad alemana permitió el auge incontestable del nazismo, o el cheque en blanco que recibió Alberto Fujimori en Perú para derrotar al grupo terrorista Sendero Luminoso y recuperar la economía luego de la hiperinflación provocada por Alan García Pérez (llegó hasta 2 millones por ciento, nada menos). Asimismo, me cuesta trabajo entender como George Bush II hizo lo que le dio la gana en el gobierno de Estados Unidos y las pocas personas que se le opusieron fueron desoídas y perseguidas gracias a la funesta "Patriot Act" que aún sigue vigente.


En tiempos de crisis, cuando las sociedades se enfrentan a su destrucción o al temor ceden fácilmente toda barrera moral y regalan sus libertades a políticos inescrupulosos. De manera extraña, como si fueran víctimas de un encantamiento someten sus libertades y abandonan sus derechos como sacrificios en el altar de los dictadores.Pasa una y otra vez. Decir que el totalitarismo sólo ocurrió en Alemania parece ser sólo un buen deseo, porque en la actualidad hemos visto que los gobiernos moldean a sus ciudadanos según un pensamiento único que abarca lo político, económico, social y cultural con una eficiencia que los nazis sólo podrían haber soñado.

En los tiempos en que gracias al Facebook o los diarios amarillos la intimidad se ha vuelto tan extinta como las 150 especies de animales que cada día desaparecen de la tierra, son pocos los que se dan cuenta que cada día se debilita el espectro de libertades personales de las personas en todo el mundo, tal como si fueran nevados derritiéndose ante el calentamiento global. Puede decirse que 70 años después Hitler ganó la guerra y que la gente aprendió a besar sus cadenas y odiar sus libertades así como a sus defensores.
La película CAPITÁN AMÉRICA Y EL SOLDADO DE INVIERNO, es un espectáculo de acción que está destinado a rivalizar en recaudación y en logros a las demás películas de la factoría Marvel, como Ironman o Avengers. Afortunadamente, ese es solo uno de sus grandes méritos. Y es por eso que escribo estas líneas, para no pasar por alto la lucidez de esta película evidentemente política y que toca fibras muy hondas de la realidad contemporánea.

Si la trilogía Batman representó el non plus ultra de las películas basadas en comics, gracias a la psicología del personaje y la riqueza de sus argumentos; a priori, era difícil predecir que un super héroe como el Capitán América pudiera trascender el ingenuo patriotismo con que fue creado para convertirse en el adalid de la libertades civiles en estos desencantados tiempos. Afortunadamente, Marvel lo logró. Hay que decir, no obstante, que Marvel en sus cómics siempre se ha preocupado de imprimir claro oscuros en sus personajes y dotarles de una profunda psicología no exenta de conflictos y dilemas morales difíciles de resolver. Hace pocos años, el Capitán América ganó estatura moral como ningún otro personaje en el episodio de su muerte, la cual fue originada por una amarga discusión sobre las libertades civiles en plena época de George Bush II.
Han pasado varios años desde aquel tristemente célebre gobierno y cuando Barack Obama se acerca a los ocho años de mandato, es poco lo que puede exhibirse en la defensa de los derechos civiles, aún cuando Obama no comparta la falta de sutileza del texano. Ese hecho permite decir que el Capitán América, Steve Rogers, alza su voz en el momento oportuno.

Ha pasado tiempo desde los sucesos narrados en la película Avengers, Steve Rogers aún se encuentra acostumbrándose al siglo XXI, asumiendo su condición de "fósil viviente" (tal como Black Widow certeramente lo llamó). Ha tomado parte en una operación de Shield para recuperar un buque donde se debia obtener información vital. La honestidad del Capitán América queda fuera de lugar cuando descubre que Black Widow, lejos de ser parte de la operación de rescate tenía su propia misión encomendada por Nick Fury, el director de Shield, y guardián de varios intrincados secretos.
Para el Capitán Rogers el liderazgo significa la unión de todo el equipo y le resulta difícil mentir o aceptar que haya miembros con agenda propia y secretos "compartimentados". Pero es el siglo XXI y sus exigencias demuestran que ese trabajo no es para gente como él.
Nick Fury descubrió gracias a la información de Black Widow que algo anda mal con el proyecto de crear tres Helicarriers más para Shield y lo hace conocer al Supremo Líder de Shield, Alexander Pierce.
No tendrá tiempo de profundizar en sus investigaciones porque será víctima de un brutal atentado y será herido gravemente por el asesino llamado "Winter Soldier" en el departamento de Steve Rogers, lugar donde esperaba encontrar refugio al descubrir que Shield estaba contaminada por el enemigo.

Después que Fury muere en plena operación, Rogers a su vez descubrirá una oscura conspiración que involucra a Alexander Pierce, a las fuerzas de Hydra que han penetrado a Shield y al proyecto de convertir a los helicarriers en máquinas asesinas para toda aquella persona que se atreva a disentir con el sistema.
Es en estos momentos, cuando la película pasa de ser la típica historia de aventuras a una de intriga política al estilo de Sydney Lumet en los años 70, cuando el Capitán América adquiere elevados niveles de humanidad, por cuanto es un hombre bueno que desea hacer lo correcto en un mundo donde es difícil saber qué es lo bueno y qué es lo malo. Y para ello deberá descender a los infiernos y regresar de allí con la ayuda de Black Widow y Falcon, un ex combatiente del ejército norteamericano.

Las palabras de los seguidores de Hydra parecen el razonamiento detrás de nuestros actuales políticos: los nazis fallaron porque no previeron que la gente reclamaría sus libertades, pero ese inconveniente es posible de superar cuando se les inculca temor por su seguridad. En esos momentos, de manera voluntaria estarán dispuestos a renunciar a todas sus libertades civiles en aras de la seguridad.
Vale la pena pensar en esas terribles palabras y recordar que en la actualidad la gente está dispuesta a sacrificar su libertad por la seguridad o por cualquier otro anzuelo, ya sea la inseguridad ciudadana, o el narcisismo exhibicionista en las redes sociales.
A lo anteriormente dicho se agregan las sólidas actuaciones de Samuel Jackson, Robert Redford, Chris Evans y Scarlett Johansson, quienes se mueven con soltura en este thriller político envuelto como película de superhéroes, es imposible obviar que el Capitán América se luce en las escenas de combates cuerpo a cuerpo como nunca antes y que el despliegue de gadgets de alta tecnología fácilmente harían empalidecer de envidia al propio James Bond.

A modo de conclusión, no es exagerado decir que el Capitán América ha elevado la valla de los cómics de Marvel y que, en su registro político, es una de las más importantes películas basadas en cómics de los últimos años. Lo demás será mejor que lo averiguen en el cine, porque hay demasiadas sorpresas por delante.


(Lire la suite) Amílcar Adolfo Mendoza

Las aventuras del Baron de Munchausen par Amílcar Adolfo Mendoza Lundi 20 Janvier 2014 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS

Muchas veces he escuchado que las películas envejecen y que el público termina dando la espalda a películas que disfrutaron en su momento de popularidad y éxito. Sospecho que en muchos casos no se trata que la película “envejeció” con los valores de la época en que fue concebida, sino que muchas personas en vez de madurar, envejecen, y olvidan la fantasía para abrazar una existencia monótona pero sin sorpresas que temer.

Con esta notable película de Terry Gilliam estrenada en 1989, se presenta una cuestión difícil de responder: ¿sobrevivirá el ataque del tiempo? Recuerdo que Fernando Savater en algún ensayo llamado “Para olvidar el Quijote” decía que el humor es lo menos universal que hay, y que su efectividad varía de acuerdo al tiempo y lugar. Con la fantasía podría decirse lo mismo, que no es más estable que el aroma del más sutil de los perfumes. El candor de sus personajes y la desmesurada fantasía de las historias ponen a prueba hasta al más paciente consumidor de las redes sociales en el siglo XXI. No quisiera ser pesimista, pero tengo la impresión que esta formidable stravaganza es irrepetible en épocas actuales. Contrariamente a lo que se pudiera pensar, no acuso a la película de vejez o de valores trasnochados, sino que reconozco su valor y es fácil darse cuenta que parte de su belleza está en que su fantasía parece pertenecer a época –y quizás a otro mundo- como el de los Selenitas, a los que el Baron se complace en visitar.
Una impresión sencilla y reductora podría calificar esta película como una capa de mentiras que esconde otras capas de mentiras más grandes aún. Sería una apreciación injusta. El Baron de Munchausen es temible porque representa la rebeldía de la vitalidad contra la apatía de la vejez (o madurez como algunos pretenden llamarla), la ambición por los sueños imposibles y la voluntad de abrir las puertas con que el temor nos recluye en una fortaleza construida sobre cimientos de dudas.

Un día miércoles, en alguna ciudad cercada por las tropas turcas del gran Sultán, la compañía de teatro Salt e Hijos presenta la obra “El Baron de Munchausen” en una velada que no es carente de fallos técnicos, “porque los tramoyistas han muerto en el asedio”. Mientras los actores hacen lo que pueden, la ciudad es bombardeada y un enigmático soldado irrumpe en escena proclamando ser el verdadero baron de Munchausen. El techo que se desploma en el precario teatro le impide seguir dirigiéndose al público y lo deja en manos del ángel de la muerte. Afortunadamente, la pequeña Sally Salt, la hija del dueño de la compañía teatral, aleja al oscuro espíritu aunque no recibe ninguna señal de gratitud del Barón, quien está cansado de vivir en el mundo y es evidente que el mundo está cansado de él, porque es una desvaída época en que lo único que importa
“(…) es la lógica y la razón, la ciencia y el progreso, las leyes de la hidráulica, las leyes de la dinámica social, hay leyes… para esto y para aquello. No hay lugar para cíclopes de tres piernas de los mares del sur, no hay lugar para árboles de pepino, ni para océanos de vino. ¡No hay lugar para mí!”.
La pequeña Sally no parece entender la desazón existencialista del Barón, pero si tiene claro que no debe morir porque de ser así, nunca podrá saber lo que pasó con su aventura con el Sultán.  ¿Por qué será que las jóvenes de corazón puro motivan tanto a los osados caballeros de las mejores ficciones? Lo cierto es que Karl Friedrich Hieronymus, Barón de Munchausen, nunca dejará de ayudar a una dama en aprietos, sin importar lo joven que sea, y que sea necesario ser arrastrado por una bala de cañón al campamento enemigo y retornar trepado en otro proyectil a las murallas de la ciudad. Tampoco será un obstáculo pedir a las damas presentes que donen sus enaguas a fin de crear una mongolfiera para elevarse por los cielos para pedir refuerzos contra el asedio de los turcos y buscar a sus antiguos compañeros de aventuras.

El Barón y Sally se elevarán sobre los cielos, confundiéndose entre las nubes, así como el relato de la compañía teatral se entremezclaba con la estrambótica narración del propio Barón. El destino final no es cercano y tampoco lejano, porque podría ser calificado como irreal. De la tierra a la luna, de la luna a las minas del dios Vulcano, de allí al estómago de un pez gigante como escala final antes del feliz retorno.
¡Y con qué personajes se encuentran! Cada uno mejor que el otro.

Primero los reyes selenitas, cuyas cabezas pueden desprenderse de sus cuerpos, lo que da lugar a cómicas situaciones a expensas de las medievales teorías de la separación dela carne y el espíritu. Robin Williams interpreta a un demencial Rey de la Luna, ya sea como cabeza interesada únicamente en la metafísica, ya sea como cuerpo concupiscente rendido a las ideas del epicureísmo más placentero. No es menos hilarante la relación de celos entre Vulcano y Venus. Vulcano es un emprendedor fabricante de armas (incluso las nucleares: astuto anacronismo que esconde una crítica social que parece salida de una narración de Defoe) cuya mujer, Venus, es su posesión más preciada. Por último, la barriga del pez, es la enésima revisión en clave irónica del famoso mito de Jonás y la ballena.

El Baron de Munchausen se inscribe dentro de esa notable estirpe de cuentos filosóficos al estilo de Defore o Voltaire, con personajes demenciales que en realidad esconden arquetipos de las peores debilidades humanas. La puesta en escena de la película, que en apariencia parece infantil, revela con una sonrisa verdades incómodas de la naturaleza humana. No obstante, hay que admitir que a diferencia de los cuentos filosóficos del s. XVIII, hay una apuesta por la búsqueda de la felicidad y un optimismo ciego en los ideales humanos. ¿Existe en nuestra época la posibilidad de crear ficciones como esta? Tal vez sea anacrónico pensar en ello y poco interesante, si no hay envueltos muertos vivientes en el camino. Sería una pena. Si me dan a elegir, prefiero las fantasías (o mentiras amables, si quieren) del Barón Munchausen antes que las verdades de los muertos vivientes que cumplen horario de oficina mientras esperan la llegada del fin de semana.



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Hugo Cabret y los engranajes rotos par Amílcar Adolfo Mendoza Lundi 20 Janvier 2014 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS

“La invención de Hugo Cabret” no parece ser una película de Martin Scorsese. No hay mafiosos, ni boxeadores ni violencia épica. Queda una historia familiar de múltiples redenciones de personajes comunes y corrientes en una idealizada París de post guerra, en cuya estación central de trenes se reúne una multitud anónima lista para abordar el siguiente tren que llega en el horario establecido con la precisión de una maquinaria. Ningún elemento sobra en una película que es un amable homenaje al cine escondido en un mecanismo de relojería.

 La historia atrapa al espectador por la viveza y colorido de la imagen, saturada de colores vivos y de homenajes al París que todos queremos ver. Durante la primera hora de la película no es mucho lo que hay que decir. Hugo Cabret es un huérfano empecinado en arreglar a un robot autómata, al cual su padre rescató de un museo y le dedicó  varias noches en vela con el fin de repararlo hasta que un infausto incendio acabó con su vida. A partir de ese momento, Hugo quedará bajo la protección de su tío alcohólico, quien le pondrá a cargo del mantenimiento de los relojes de la estación mientras se dedica a vaciar botellas.

Hugo, vivirá sus días, robando pequeñas cosas para comer, manteniendo los relojes y robando piezas de relojería para reparar al robot rescatado por su padre. Con tan mala suerte que es pillado por el dueño de la tienda de repuestos de relojes, pierde los apuntes de su padre y es perseguido por el guardia de la estación.
La historia levanta vuelo cuando se descubre que el viejo propietario de la tienda es nada menos que el cineasta George Melies, a quien se le daba por muerto, y a quien se deben muchas de las mejores películas de los albores del cine disfrutadas por Hugo y su padre, mientras vivía.

Es entonces que las cartas se ponen sobre la mesa, todos los personajes tienen algo que les falta y Hugo puede ser la pieza necesaria para que todo marche correctamente en la vida de los personajes que viven en la estación. El otrora mago y cineasta Melies (Ben Kingsley) vive en el anonimato, amargado por la ingratitud y la nostalgia de tiempos mejores, el guardia de la estación (Sacha Baron Cohen) tiene lisiada la pierna por una herida de guerra pero aspira a obtener el amor de la linda vendedora de flores a quien no se atreve ni a saludar, Hugo vive solo y añorando a su padre, la amiga de Hugo vivirá una aventura más allá de los libros que con avidez lee y la pareja que se la pasa tomando el té en el Bistró podrá por fin sentarse a vivir el romance.

La película con algunos elementos bien colocados cumple su objetivo de rendir homenaje a un pionero del cine, mostrando algunas de las escenas de sus obras más conocidas, mostrándolo en su momento de gloria dirigiendo cohetes lunares que se estrellan en el ojo de la luna, o mundos submarinos detrás de pesceras multicolores, entre otros trucos de magia, como colorear las películas cuadro por cuadro.
El Happy Ending tarda dos horas en llegar, pero lo que importa es abordar el tren, mirar la vida de los pasajeros, descubrir diversas escenas inconfundibles del cine y dejar que los engranajes de los relojes corran.  Si el amargado Melies dice que la vida le enseñó que no hay finales felices, el optimista Hugo piensa que París es una gran maquinaria, los hombres que viven en ella son sus engranajes y es imposible que en una maquinaria hayan piezas en exceso, por lo que todos tienen una función. Incluso un huérfano que pretende arreglar un robot autómata esperando obtener un mensaje de su fallecido padre.

Si al final, el robot autómata se quiebra en el anden del tren, no significa que no haya sido útil. Gracias al optimista y valiente Hugo, las piezas se juntarán, los engranajes malogrados funcionarán y el Happy End vendrá tan pausadamente como las notas de una chanson francesa a media tarde en una estación de trenes.
(Lire la suite) Amílcar Adolfo Mendoza

El gran Gatsby par Amílcar Adolfo Mendoza Mercredi 25 Décembre 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS

“Y mientras estaba allí, cavilando sobre aquel antiguo mundo desconocido, pensé en el asombro de Gatsby cuando descubrió por vez primera la luz verde al final del embarcadero de Daisy. Había hecho un largo camino para llegar hasta aquel césped de color azul, y su sueño tuvo que parecerle tan cercano que difícilmente podía dejar de alcanzarlo. No sabía que estaba ya tras de él, en algún lugar de la vasta negrura más allá de Nueva York, donde los oscuros campos de la nación americana se extendían, interminables, bajo la noche.
Gatsby creía en la luz verde, en el orgiástico futuro que año tras año retrocede ante nosotros. Se nos escapa en el momento presente, pero ¡qué importa!; mañana correremos más deprisa, nuestros brazos extendidos llegarán más lejos… Y una hermosa mañana…
Y seguimos adelante, botes contra la corriente, empujados sin descanso hacia el pasado”.
FRANCIS SCOTT FITZGERALD, El Gran Gatsby.


Nunca entendí bien el mito de Ícaro. Según la mitología griega murió porque desobedeció a su padre Dédalo y la cera de sus alas mecánicas se derritieron cuando se acercó demasiado al sol. La parte de la desobediencia a las prudentes razones nunca me queda clara. Igual me pasa con Belerofonte cuando asciende al Olimpo sobre Pegasus. Cuando leo sobre ellos algo me dice que no puedo quedarme en la textualidad, y que el mito en realidad dice más cuando no es leído sino vivido. Hay un toque épico que obliga a admirarlos a pesar de su imprudencia.
Muchas de las más valiosas y grandes empresas humanas nunca se habrían realizado si los riesgos hubieran sido tenidos en cuenta. Muchos pioneros en el camino han muerto para que otros gocen la gloria, pero son esos que quedaron en el camino, aquellos que son imprescindibles. El ser humano probablemente es el único ser capaz de arriesgar su existencia e integridad por un ideal o por un fin trascendente al beneficio inmediato. La historia está llena de héroes que realizan acciones que tienen impresionante belleza, más por la imposibilidad absoluta de triunfo que por los resultados obtenidos. Leónidas no fue el primero de su especie, la de quienes son movidos por la esperanza ciega. Ese tipo de motor que, por ejemplo, llevó a Cristóbal Colón más allá de lo que cualquier persona prudente se hubiera permitido: a un nuevo Mundo.


¿Qué decir de Ícaro? ¿Un loco, un temerario, un desobediente, un torpe, un romántico? Probablemente no exista respuesta, sino la apreciación de cada persona en contacto con el mito. Eso me confunde. La tentación de ser Ícaro me coge desprevenido siempre y me hace darme cuenta que adolezco de una inquebrantable y temeraria esperanza, del tipo que lleva a estrellarse contra las piscinas sin agua.
Quien lea por primera vez “El Gran Gatsby” probablemente tenga la misma confusión que tengo con el mito de Ícaro. ¿Quién, al final, resulta ser Gatsby?. ¿El frívolo derrochador en fiestas a las que acude gente que no es invitada? ¿el truhan a cargo de negocios poco transparentes en la época de la Ley Seca? ¿el nuevo rico que se atreve a transgredir las convenciones y las rígidas clases sociales? ¿el iluso enamorado dispuesto a perder el alma para ganar el amor? ¿el hombre esperanzado en redimirse reconquistando la dulzura del pasado? ¿el hombre con gran futuro o el hombre del pasado al que nadie espera?

Confieso que por momentos mi opinión oscila como un péndulo en una u otra dirección. Desde la censura más ácida por perder una valiosa vida tan torpemente hasta la admiración rendida por llevar los sueños hasta las últimas consecuencias y aún más allá de la razón. Hay que haber estado enamorado apasionada y perdidamente para entender a Gatsby. Aunque sea una sola vez. Esta novela tiene la extraña particularidad que exige al lector cumplir con ese requisito previo: compartir la maldición. No es algo común que un libro exija una experiencia de vida previa para ser cabalmente entendido. ¿Será esto el secreto de la novela total, ese Grial con que sueñan los novelistas?
El hecho es que esta novela, a pesar de no ser extensa y tener una premisa relativamente sencilla, es considerada con justa razón como una de las grandes novelas norteamericanas. Y parte su secreto es que no se trata de la historia de un iluso y optimista amor que supera todos los obstáculos, sino de un amor generoso que es trágicamente traicionado. No cabe duda, entonces, que el verdadero amor es el no correspondido.

Scott Fitzgerald perpetró una tragedia enmascarada de novela romántica, con astucia nos acercó lo suficiente al sol para que la cera de las alas se derrita. A la vez que lo anteriormente dicho, es muchas otras cosas dependiendo del lector que tenga al frente, un caleidoscopio del Nueva York de la Belle Epoque, una fábula moral sobre la fugacidad de la gloria y la crueldad de la caída, un retrato social de las clases sociales de su tiempo o de las diferencias de la gente del este y del oeste, una apología al desenfreno de la juventud o la melancolía del pasado. Todo eso y aún más, dependiendo del lector y lo que haya vivido.

Nick Carraway, Daisy, Tom Buchanan, Jordan Baker, Meyer Wolfsheim, Wilson, todos ellos con un retazo –apenas- de humanidad. Y ni siquiera son peores que nosotros. ¿Quién es Gatsby? Cualquiera de ellos podría decir una respuesta correcta y a la vez profundamente insuficiente. La desmesura es la única medida que vale con Gatsby y ella excede cualquier juicio de valor respecto de él. Tal vez nos sintamos tentados a decir con Nick “Tú vales más que toda esa manada de inútiles ricos”, y tendríamos razón. Probablemente parcial. Francis Scott Fitzgerald ha logrado crear un aura épica a su personaje gracias a este misterio o imposibilidad de cuestionarlo. Lo amas o lo detestas. La razón está excluida, porque al fin y al cabo, el libro es un canto a la esperanza, aunque sea ciega e infundada. A las cimas que nos lleva o a los delirios con que nos sepulta.

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LAS AVENTURAS DE CIRA Y ROMARIO: POEMARIO DESOLADO par Amílcar Adolfo Mendoza Mercredi 18 Décembre 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS

GRITANDO CON CHARLTON HESTON ANTE LA ESTATUA DE LA LIBERTAD

Arresteme, señor Policía
del Pensamiento Único.
Soy culpable del crimen sin nombre
Y no lo niego.
Soy infeliz testigo
de la lobotomización
de una generación
y aunque mi cuerpo encuentre candados
y prisiones que lo contienen
jamás sabrán que sólo soy
una idea.

Seré lo que sobreviva al reinado
de las cucarachas
cuando el hombre sea derrocado.

Cuando todo ocurra,
gritaré  muy alto
ante la Estatua de la Libertad
para que nadie me escuche.

Soy el último tuerto
del valle de los ciegos,
mi vida es la más importante
y a mi no me importa nada,
como bien corresponde
al espartano 301°,
al que no tendrá epitafio
ni enterrador.
Triste Laoconte,
El único que quiere ver,
¡ese es mi terrible crimen!
¿no es suficiente herejía?
Pues tengo otras más,
Y las que puedo inventar.
¡No quiero callar!
¿qué te parece?
Le gritaré al viento
Con voz ronca,
Con voz que cubra los océanos.
Un aullido, que se unirá
a los que quieran pensar gritando.

Malditos muertos vivientes
¿por qué tengo que ser yo quien grite?
Todos suman laboriosamente
vidas eficientes y sin sentido
desde sus cubículos personalizados,
esclavos remeros sentados
leyendo su blackberry
atrapados en un flujograma de utilidades
que no significan nada,
solo dinero.

¿Acaso soy el único que se da cuenta?
¿Soy un caprichoso irresponsable
por querer mi alma de vuelta?

Estoy más aburrido que Dios,
Conciencia todopoderosa
que se queda bien callada sin hacer nada
hasta las calendas griegas,
no me importa lo que dijo Vallejo
¿si fueras hombre serías más Dios?
Si fueras Dios tendrías que pedir perdón
por la indolencia y el sufrimiento sin sentido
¿de parte de quién estás?
¿del lobo o las ovejas?
Eres nuestra imagen y semejanza,
Nuestros defectos envueltos en
mustio ritual..
Por lo menos Zeus y su corte
Eran más divertidos.

¿Esta época es más divertida?
¿El cloroformo hace más divertida
La amputación?
Ya no es necesario preguntar
El sentido de la vida.

¿Quién pregunta si renuncia a la respuesta?

Y a mi solo me queda el grito inacabable.





LAS AVENTURAS DE CIRA Y ROMARIO


ALMA PERDIDA

¡Todo esto está tan fuera de moda!
Ridícula pradera mecida por brisas
rara vez excitada por sorpresas,
que no sean de turistas
tomando fotos  aprisa.
Lugar donde meteoritos con algarabía
hicieron con dinosaurios tortilla.
La vida.
Está fuera de moda:
¿No llegó el Memo de Al Gore todavía?
Pregúntenle a Bush y a los osos polares,
mira tu vida de zombie en la oficina,
o la mía en esta olvidada sima.
Fuera de moda pero gore,
como película para frikis.

Almanaques, agendas,
postales hechas para reciclar,
días amnésicos que pasarán
envueltos para usar y olvidar.
¡Mi existencia, mientras no te conocía!
Amar es dañino para la salud,
corrijo: amar hace daño a la supervivencia
¿No ves el meteorito sobre mi cabeza?
Morir de amor es arcaico,
declamar versos es para un imbécil.
Hace tiempo que no es difícil
quitarle las bragas a  cualquier Julieta,
en Facebook puede cualquiera.
La inspiración y la poesía,
VS “comunicaciones” y la tecnología,
son árbitros Bill Gates y Charles Darwin,
los policías del tránsito sideral.

La Hada digital alivia al hombre
de la pesada labor de pensar,
así, en mejor robot se convertirá.
La música, la sintaxis y la poesía
están ridículamente extintas:
nadie lee más extenso que un tuiter.
¡entierren a las musas con los dinosaurios!
Ahora, el teléfono es más inteligente
que cualquiera de sus usuarios.
¡Eros secuestrado por la pornografía!
¡El espectáculo sodomizó al arte!
Se que hay mil maneras de morir,
pero yo quería vivir por amor
escribiéndote poemas con poco ornato
luego de bailar reggaetón horizontal,
llenando mi agenda con tus mensajes
en mi celular, en mi tuiter, en todo aparato
haciendo caso omiso de los tarifarios.

Ahora mi desventura es colosal
como las montañas de mis males:
el famoso Colca será mi última cama,
 y la compartiré con los dinosaurios.
¡Ojalá mi extinción llegase sin demora!
Darwin me sentenció,
Bill Gates me remató,
¿qué será lo que me mató?


CASTA DIVA

¡Yo soy Cira!
No soy tu ángel, discúlpame.
No soy la bruja sin corazón
en que quieren convertirme
con ninguna aparente razón.

¡Yo soy Cira!
Todos los días que me levanto
recuerdo que solo yo volví,
no entiendo porque el escarmiento
por el hecho que sobreviví.

Es cierto que sólo yo he vuelto,
es cierto que estoy aquí,
pero cada noche me hacen volver
en busca de mi novio extraviado,
porque vivir ahora es un pecado:
la verdad perdió significado,
porque la gente elige en qué creer,
quieren reemplazarme por un maniquí
generoso para divulgar su sentimiento.

No saben que los maniquíes no sienten.
Olvidaron vivir como personas,
y pretenden decirme quién debo ser
(Lire la suite) Amílcar Adolfo Mendoza

DOCTOR WHO 50TH ANNIVERSARY: "THE DAY OF THE DOCTOR" par Amílcar Adolfo Mendoza Dimanche 24 Novembre 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS

El sábado 23 de noviembre de 2013 ha sido un día muy particular. La serie más longeva de ciencia ficción cumplió 50 años y, si bien es un ícono en Inglaterra, aún no ha desatado el mismo grado de fervor en otros países. Esta semana de conmemoraciones parece ser el hito necesario para llevar el culto por esta serie más allá de las fronteras británicas así como de las distintas generaciones.

No puede entenderse al personaje central, el Doctor, de otra manera. El errante alienígena del planeta Gallifray nunca ha estado preso por las barreras del tiempo y del espacio, pese al evidente corte inglés que tiene la serie. Tampoco es fácil reducirlo a una sola personalidad, porque una de las razones del éxito del programa es que ha tenido 11 protagonistas a lo largo de estos años. ¿Cómo explicar eso? El recurso, bastante sencillo y efectivo, consiste en “regenerar” al Doctor cada vez que está mal herido o a punto de morir. El asunto de las “regeneraciones” es todo un aliciente en la serie y motivo de atención por los fans, denominados “whovians”, que se ven presos en el ciclo de nostalgia por el actor que se va, rechazo o escepticismo respecto del nuevo, encandilamiento con la nueva caracterización y sorpresa cuando toca un nuevo adiós.

 En la actualidad, el Onceavo Doctor recae en el notable actor Matt Smith quien es el más joven actor en asumir el personaje y empuñar el mítico “Destornillador Sónico”, el cual junto a su notable inteligencia y la asombrosa nave espacial “Tardis” (acrónimo de Time and relative dimensión in space) es todo lo que necesita para salir airoso de los más complicados aprietos y las más elaboradas intrigas de sus diversos enemigos, encontrándose entre los más poderosos a los inmisericordes Daleks y los deshumanizados Cibermen.

La premisa del programa puede parecer poco interesante a primera vista. Como muchas cosas en esta serie, sería un error dejarse guiar por la simpleza de la premisa.  Sería un error del mismo calibre que juzgar el tamaño de la Tardis solo por su exterior.  Un excéntrico extraterrestre proveniente del desaparecido planeta Gallifrey surca el espacio ¡y el tiempo! en una cabina azul como las usadas en los años 60 en Inglaterra, que es más grande por dentro que por fuera. Nada más. No obstante, esa premisa es suficiente para mantener una serie de televisión con altos ratings durante 50 años, producir audiolibros, revistas y copioso merchandising en los países de habla anglosajona. Otra cosa que sorprende de esta serie es que a pesar de ser tan autorreferencial, permite el rápido enganche de nuevos fanáticos en virtud de las cautivantes historias y al mecanismo de cambiar de actor cada cierto tiempo, con sagas autoconclusivas que permiten nuevos comienzos cada cierto tiempo a la vez que se crea una mitología detrás de la serie, que permite a los whovians más veteranos disfrutarla mejor sin ahuyentar a los que recién se familiarizan con el universo del Doctor.

La magia es esa. El Doctor no viaja solo y así como se regenera, creándose nuevas historias para él, es acompañado por diversos personajes que permiten añadir frescura a cada capítulo y aportar la sensación de permanente descubrimiento y sorpresa, cuando se visitan planetas hechos de diamante, personajes y lugares históricos de la tierra, o situaciones extrañas como la destrucción del planeta tierra millones de años en el futuro.
No es casual que la palabra sorpresa aflore a cada momento. Ocurre que Doctor Who, juega con conocimientos de la física y la ciencia, de una manera lúdica y por momentos  surrealista, muy lejana a la pomposidad técnica de Star Trek, por ejemplo.

¿Cómo explicar un arca espacial para dinosaurios, una raza que hipnotiza a la humanidad valiéndose del olvido una vez que no son vistos, piratas espaciales acosados por sirenas, vampiros en Venecia que resultan ser algo peor, etc? Tal vez no se necesita justificar, sino disfrutar. Esta serie no inspirará a Michio Kaku a explicarnos como funcionaran en el futuro diversos artilugios, porque se trata de fantasía pura, demasiado alejada de los pronósticos de cómo será el futuro.
En la actualidad Doctor Who es una serie relanzada desde el año 2005, luego de varios años de interrupción desde la década de los 80. Por esa razón, existen seguidores de la llamada serie clásica que tuvo 7 doctores y una película con su correspondiente doctor, y existen seguidores que han descubierto la serie desde el noveno doctor, cuando la serie fue relanzada de la mano de Christopher Eccleston, reputado actor inglés que permitió posicionar la serie dentro del tiempo y del espacio. Durante un año Eccleston logró reverdecer los laureles de la serie, presentó nuevos personajes, rivales y arcos argumentales que fueron bien aprovechados posteriormente.

La posta fue tomada luego por David Tennant, quien, pese a no gozar de la misma fama y autoridad que Eccleston, realizó una soberbia caracterización del Doctor Who durante más de dos años, al extremo que ha sido considerado uno de los mejores Doctor Who.
Reemplazar a uno de los mejores Doctor Who de todos los tiempos es un gran desafío, y más aún, cuando el actor es el más joven que lo haya interpretado jamás. No obstante, Matt Smith no solo creó un Doctor Who divertido y carismático, sino que aportó una gran profundidad psicológica a su personaje. Con tan buenos actores y afortunadas actuaciones, no es difícil imaginar los encendidos debates para determinar quién es el mejor Doctor, ¿el 9, el 10 o el 11?

La película por el 50° aniversario de Doctor Who, no permitirá dilucidar la pregunta, pero premió a los fieles whovians con un evento largamente deseado. Tal como antaño, en un solo capítulo coincidieron los Doctores. Gracias a los continuos desplazamientos en el tiempo, es posible que coincidan más de uno en una aventura. Y la celebración por el aniversario del Doctor ameritaba una gran aventura que pueda ser compartida por los whovians de 75 países de manera simultánea en cines con formato 3-D.

En Perú, los fanáticos se congregaron en Cinemark del Jockey Plaza con los fez y corbata michi que caracterizan al Doctor interpretado por Matt Smith, y no faltó alguno vestido al estilo del Doctor de David Tennant. No hubo quien visitera como el enigmático Doctor interpretado por John Hurt, sobre cuyos hombros recayó la penosa tarea de dar fin a la “Guerra del Tiempo” entre los Señores del Tiempo y los Daleks al precio de destruir al planeta Gallifrey. El nombre de la película “El Día del Doctor” anunciaba claramente que se abordaría este episodio oscuro de la mitología del personaje. Y los fans apenas podían soportar el suspenso.

En 75 países del mundo, un extraño ser de la raza Sontaran, con apariencia de una papa gigantesca, pero con modales de guerrero sanguinario, se ocupó de prevenir al público que apague sus celulares en un divertido sketch que mezclaba la fantasía del personaje con la realidad de los asistentes al cine. Los lentes 3-D contribuyeron en gran medida a borrar las barreras de la realidad y la ilusión de la pantalla.
Si se trataba de dejar bien en claro que era una celebración por los 50 años de la serie, la idea de abandonar los créditos de la versión contemporánea y reemplazarlos por los créditos del primer programa, fue un guiño bastante evidente para los fanáticos de todas las generaciones. No se trataba de cualquier capítulo del Doctor, ¡se trataba de hacer historia! Y los whovians de 75 países la compartían en simultáneo.
Las autorreferencias abundaron desde el inicio, ver a Matt Smith colgado de su Tardis sobre el cielo de Londres remite al excepcional capítulo “Eleventh hour”, que fue el inicio de su primera temporada interpretando al Doctor. La aparición de la agencia estatal UNIT es un puente a las épocas del segundo y tercer doctor, y los fans no dejaban de soltar exclamaciones de admiración conforme se sucedían estas autorreferencias unas tras otras.

El capítulo, de hora y media, está lleno de guiños a los fanáticos, sabiamente dosificados por el guionista principal de la serie, Stephen Moffat, conocido por matar rápidamente a muchos personajes secundarios queridos por el público. Si bien el capítulo iniciaba de manera divertida, conforme se desarrollaba la amenaza de los monstruos de turno, los zygons, los ecos de la guerra del tiempo impregnaban de impredictibilidad el destino del undécimo Doctor, quien está a punto de ser reemplazado por Peter Capaldi. Por tanto, una pregunta lógica era saber si Matt Smith debía regenerarse en este capítulo y si su sucesor aparecería.

Moffat de manera astuta planteó la situación como un encuentro entre el décimo y el undécimo doctor (David Tennat y Matt Smith, respectivamente); acompañados por John Hurt como el Doctor guerrero que se encuentra ante un conflicto moral que puede llevarlo a dar fin a las guerras del tiempo a un costo elevado. La interacción entre Tennant y Smith fue maravillosamente fluida, a lo que contribuyó que ambos impregnaron a su personaje de vitalidad y brillante carisma, aunque con obvios matices que los diferencian uno de otro. Lo asombroso, es que el circunspecto John Hurt logró una buena química con ambos permitiendo al espectador compenetrarse con todos. Y momentos hubieron para el lucimiento de los doctores. Ninguno como cuando irrumpen en los cuarteles de UNIT a través de la enigmática pintura en tres dimensiones llamada “Gallifray falls” o “No more”.

Si bien, la anécdota de los zygons es rápidamente conjurada. El plato fuerte es el llamado “Momento” en que John Hurt, el desolado Doctor Guerrero debe apretar el botón rojo del arma más destructiva del universo que arrasará con su planeta así como con todos sus habitantes: hombres, mujeres y niños. Cuando todo parecía que se concretaba unos de esos cruentos Moffat’s moments, una providencial idea cruza por el Undécimo Doctor, que es prontamente compartida con algarabía con los otros dos. ¡Los Daleks hasta ahora no se enfrentaron a los tres juntos, y menos con una idea brillante!

La audiencia respira aliviada, parece que el Doctor salvará el día de nuevo, y más aún, cambiará el día más negro de su existencia. Todo gracias a que el arma que iba a usar tenía conciencia y esta se personificó como Rose Tyler (interpretada por Billie Piper, viajera acompañante de Eccleston y Tennant en la Tardis) o “Bad Wolf” para convencer al Doctor que había una opción al genocidio para finalizar una guerra. La salida ideada permitió uno de los momentos mágicos de este capítulo y que formará parte de la mitología de la serie: todos los doctores con sus Tardis llegan a Gallifray para componer la situación creada por los Daleks. Pero no son 12 doctores. ¡Son trece! Moffat de manera provocadora  integra a Peter Capaldi en el grupo, aunque solo se limita a mostrar la mitad de su rostro.
Si la emoción de los Whovians se desbocaba, la aparición de uno de los Doctores de la serie clásica fue un motivo de asombro mayúsculo y un acto de homenaje a uno de los actores que durante más tiempo interpretó al personaje. El final, no pudo ser más acertado. Matt Smith de pie junto a los demás doctores, incluyendo al reivindicado Doctor Guerrero, quien se vió liberado del peso de tener que cometer un crimen para detener la guerra.

La película, finaliza por todo lo alto, de manera optimista y apoteósica, mostrando a un Doctor, que se redime a si mismo de uno de los actos que más lo atormentaban. La aventura, más que el encuentro con los zygons, consistió en recomponer el alma del Doctor, atrapada por el remordimiento de haber tenido que tomar una decisión sin otra salida. Es en ese momento que la frase de Marco Aurelio nombrada al inicio tiene sentido: no debe discutirse cómo deben ser los hombres buenos, sino que hay que ser un hombre bueno.


 Un detalle más, para concluir: jamás se sabrá el nombre del Doctor Who, porque ese nombre encierra una promesa más que un título. Su llegada a bordo de la Tardis es símbolo de esperanza para los desvalidos y quienes sufren en cualquier lugar del universo y en cualquier momento de la historia y del futuro. Durante varios capítulos se ha visto que el Doctor logra rescatar a cientos de personas de las maneras más inverosímiles. Nunca como ahora lo hemos visto rescatandose a si mismo. El personaje de John Hurt, aunque breve, será recordado como uno de los más importantes en la mitología de este hombre que viaja por el tiempo y el espacio metido en una caja azul. 
(Lire la suite) Amílcar Adolfo Mendoza

"Los días del arcoíris" de Antonio Skármeta: la gran épica del NO convertida en aleccionadora fábula par Amílcar Adolfo Mendoza Jeudi 21 Novembre 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS

-     Perdone mi broma, Bettini. Mucha gente se preocupa sin motivo. A veces mis hombres hacen un par de preguntas de rutina y los detenidos vuelven a casa tan campantes.
-           - Ministro, hay más de tres mil desaparecidos.
-      - Esa es una exageración de las estadísticas. El país ya superó la emergencia. ¿No le estoy contando que haremos un plebiscito ciento por ciento democrático? Su hija no tiene por qué preocuparse.

     Bettini se puso de pie y palpó el nudo de la corbata para ocultar el salto de su nuez de Adán cuando tragó abruptamente la saliva agolpada en su lengua.
      
      SKÁRMETA, Antonio. Los días del arcoíris.



Aunque los partidos de fútbol y las eventuales controversias limítrofes parecieran indicar lo contrario, tanto Perú como Chile, a su pesar o no, comparten un destino histórico que mentes preclaras como la de Jorge Basadre hace mucho tiempo han avizorado. Ambos países disfrutan ahora de una notoria bonanza basada en la exportación de minerales y productos agroindustriales programadas durante las dictaduras que padecieron pero que les permitieron salir de las crisis económicas que arrastraban desde los años 70 del siglo XX. Coincidentemente, ambos países recuperaron su democracia arrebatándola a oscuros regímenes que, bajo el pretexto de proteger el orden constituido minaron la fe de la ciudadanía y truncaron vidas valiosas en el camino. No obstante lo dicho, los paralelismos permiten matices en el derrotero histórico seguido por ambos.
En Perú, la salida democrática fue producto del fortuito descubrimiento de un vídeo que registraba el soborno recibido por el ex congresista Kouri[i] por parte de Vladimiro Montesinos Torres, el degradado capitán del ejército peruano que, de espía de la CIA se convirtió en la mano derecha del régimen del tristemente célebre, Alberto Fujimori Fujimori[ii].
En Chile, la salida democrática no fue obra del azar o la intervención de una amante despechada, sino de una eficaz campaña electoral que tuvo la virtud de despertar las energías de un pueblo desfalleciente y largamente sometido por el autoritarismo del hoy extinto General Augusto Pinochet Ugarte, quien derrocó al icónico Presidente Salvador Allende.


En uno y otro caso, la corrupción, la arbitrariedad y la carencia de libertades originaron una reacción que permitió la recuperación de la democracia formal luego de un notable estado de catatonismo cívico. La gran diferencia fue la actitud tomada por la ciudadanía en uno y otro caso. Vale decir desde el inicio que el caso de Chile fue ejemplar. La ciudadanía chilena dio una hermosa lección de valor y libertad al mundo y logró imponerse frente a las peores condiciones. La democracia no les vino regalada, al contrario, la supieron ganar desde el silencio de la cotidianeidad en los hogares hasta el tumulto en las calles asediadas por los tanques y las metralletas.
Pasados los años, la anécdota de los Vladivideos peruanos sigue siendo tan turbia como siempre y son pocas las reflexiones desde el arte y la cultura que se han generado a partir de ellos, de manera algo vaga recuerdo la notable obra teatral “Arresto Domiciliario” de Alonso Alegría y la notable composición multimedia de Fernando Bryce sobre la famosa sala del Servicio de Inteligencia Nacional, donde  se muestra a un Huaco Peruano y los tomos de la Historia de la República de Jorge Basadre siendo objetos de irónico voyeurismo a través de una cámara de circuito cerrado en la sala de los famosos sofás de cuero donde tantas voluntades fueron corrompidas.


En cambio, la épica recuperación de la democracia por la ciudadanía chilena con el paso del tiempo ha dado lugar a la fábula y notables recreaciones en el ámbito de la cultura. Vale la pena mencionar dos de ellas: la primera es la novela de Antonio Skármeta “Los días del arcoíris” que ganó el Premio Iberoamericano de narrativa Planeta- Casamérica 2011 y la segunda fue la película basada en el mismo tema recogido de una obra teatral del propio Skármeta, “No”, la cual tuvo como protagonista al actor mexicano Gael García Bernal y candidateó al Oscar como mejor película extranjera el año 2013.



Tanto la novela, como la obra de teatro y la película recogen la premisa dramática aportada por Antonio Skármeta: una dictadura arrogante planea legitimarse a través de elecciones condicionadas por notables aspectos a su favor, como la colosal disparidad de presencia en los medios de comunicación, el temor de la población a lo nuevo y el que promueve el gobierno, la presión del aparato de inteligencia estatal sobre sus adversarios, la aparición del publicista a cargo de la campaña del “No”,  el nuevo lenguaje político del conglomerado de la oposición a Pinochet que logra calar en la mayoría gracias a su frescura y alegría, entre otros factores aún más sutiles que conviene dejar que sean descubiertos por los lectores o espectadores.
La novela “Los días del arcoíris” está escrita en clave optimista a pesar que parte de la mirada de un joven quien ve como la Seguridad del Estado apresa a su propio padre mientras enseñaba el Mito de la Caverna de Platón a sus alumnos del liceo. A partir de ese momento, que Skármeta logra presentar con inocencia y sin dramatismos fulminantes, la trama se desenvuelve en varios órdenes. La búsqueda del padre desaparecido, el descubrimiento del amor, la sobrevivencia a través de cualquier medio y la rebeldía ante el poder. No sería justo mencionar estas líneas en que se desenvuelve la trama de manera elíptica sin dar mayores detalles, así que a costa de simplificar algunos aspectos de esta novela rica en detalles se mencionarán algunos de los más importantes ejes de la trama.
Nico, el hijo del desaparecido Profesor Santos, tiene una “polola” (una enamorada), quien se llama Patricia Bettini. Como toda joven ella tiene sus propios gustos y modas, que son producto de un modo de pensar poco abstracto pero muy práctico que la hace muy distinta de su enamorado o de su padre, el publicista Adrián Bettini a quien una llamada del doctor Fernandez, Ministro del Interior, le cambiará la vida.
Adrián Bettini es una persona de izquierda lo cual le ha valido un poderoso veto de las empresas de publicidad durante lo que va del gobierno pinochetista. Su situación parece cambiar cuando el Ministro del Interior le ofrece dirigir la campaña del “Si” a la continuidad del dictador Pinochet. Como era de preverse Bettini finalmente refutó la oferta y aceptó dirigir la campaña del “No” superando el temor natural por su vida y de su familia en aras de una altruista meta superior.
Su larga ausencia de la actividad publicitaria lo perturba y a la vez le permite un punto de vista distinto al lenguaje político que los sectores más radicales de la concertación pretenden ofrecer. Con muchas pruebas y errores terminará descubriendo que la aparente apatía de la población no se debe a que están contentas con tener 7 años más a Pinochet en el poder, sino a la falta de alternativas de futuro que galvanicen y las motiven a la acción. La novela logra momentos de verdadera tensión y otros de franca hilaridad en la búsqueda de los personajes que darán cara a la multicolor campaña del “No” que mediante un arcoíris pretenderá significar que todas las opiniones, a pesar de su divergencia, unidas pueden significar el paso a tiempos mejores para Chile, en los que la alegría, ya nunca más, estará ausente.


Uno de los grandes aciertos de la novela es el tratar los aspectos dramáticos de ese complejo momento histórico de una manera fresca y optimista, cuando era tan fácil recurrir al trazo grueso de la crueldad y el horror desatado. Si la campaña ganadora, el “No”, se impuso fue porque se tuvo la sabiduría de enfrentar la oscuridad con la luz, el abandono con la lucha activa, la indolencia con la alegría y la resignación con la juvenil rebeldía que busca sus propios modos de expresión.
La batalla de Bettini no estaba exenta de peligros ni incertidumbres, era más cómodo aceptar la tregua del poderoso y plegarse a sus designios. Más aún, la campaña del “No” parecía perdida desde el inicio y sus promotores solo se contentaban a usar los pocos minutos que el gobierno les daba en mostrar todo el horror de la dictadura sin proveer un mensaje alternativo a la situación vivida.
La introducción de la alegría en el debate político, languideciente y desesperanzado durante una década, a la postre terminó convirtiéndose en el caballo de Troya que el régimen pinochetista tardaría mucho tiempo en descubrir. Y como esta es una novela de finales felices, hasta el mismo Profesor Santos será devuelto gracias a los buenos oficios de la amante de uno de los hombres fuertes del gobierno.
No obstante lo dicho, no sería justo decir que el ambiente optimista de la novela no es un optimismo fácil. Es producto de una lucha en la cual cada hálito de libertad se obtuvo con gran esfuerzo de los ciudadanos. La alegría del “No” es la promesa que rescata la posibilidad de soñar y crear un futuro, aunque suene paradójico, el No permite afirmar la humanidad de quien tiene el coraje de asumirlo cuando es necesario enfrentarse al poder, a pesar que es lo más difícil.
-       
      "- Usted siéntese en lo que quiera y dónde quiera. Yo, no. La pugna entre el “Sí” y el “No” va a permanecer mucho tiempo, porque es un asunto de vida o muerte. Se deja vivir a los que piensan distinto o se los mata. Yo no me voy a olvidar nunca de lo que pasó.
-          -  Qué curioso; en cambio, yo ya me olvidé.
-          -  Es usted muy moderno, ex ministro".


¿Por qué sería importante para un peruano leer esta novela sobre una épica chilena convertida en donosa fábula entre la libertad y la dictadura? Quisiera que la gente sea capaz de obtener sus propias respuestas, pero mi optimismo no me permite omitir mencionar mi opinión: el hecho central que permitió la recuperación de la democracia peruana no fue la marcha de los cuatro suyos ni las lavadas de bandera en la Plaza Mayor de Lima. Se debió a un fortuito hecho anécdotico que permitió a través de los “Vladivideos” conocer la entraña de un régimen que durante años gozó de una inmensa aceptación popular y la condescendencia frente a muchas arbitrariedades que se conocieron de manera previa.
En Perú, la recuperación de la democracia no se convirtió en optimista fábula aleccionadora, sino en una hoguera de vanidades donde la colosal corrupción forma parte de la cultura popular al extremo de que a las pocas personas honestas en el ámbito público y privado solo les queda luchar contra la corriente como los salmones en el río. En suma, la decadente sociedad peruana del post fujimontecinismo no hay atisbos de fábula sino muchos de inminente tragedia.  

SKÁRMETA, Antonio. Los días del arcoíris. Premio Iberoamericano Planeta – Casa de América de Narrativa 2011. 214 p.




[i] La difusión del primer vídeo del ex congresista Alberto Kouri siendo sobornado por Vladimiro Montesinos fue el inicio de la sucesión de vídeos que se denominó “Vladivideos” que desnudaron la corrupción del gobierno de Alberto Fujimori Fujimori. En la actualidad Alberto Kouri está libre y se niega a través de oscuras artimañas legales a pagar la cuantiosa reparación civil que todavía debe al Estado peruano.
[ii]   Pasados los años se descubrió que la persona que entregó el famoso “vladivideo” fue Matilde Pinchi Pinchi, una de las amantes y la cajera de Vladimiro Montesinos en el Servicio de Inteligencia Nacional.
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MATT SMITH EL UNDÉCIMO DOCTOR par Amílcar Adolfo Mendoza Jeudi 21 Novembre 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS

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Ya se viene el capítulo especial THE DAY OF THE DOCTOR, más de 50 países en simultáneo. Todo un acontecimiento por el 50° aniversario de la serie más longeva de ciencia ficción en el mundo.
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De repente el amor par Amílcar Adolfo Mendoza Lundi 15 Juillet 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS




Nunca supe cómo seducir a una chica. Tengo la suerte que ellas me consideran guapo y hacen la mayor parte del esfuerzo por mí. De otro modo no podría ostentar la larga serie de conquistas que tengo. Cualquiera podría decir que no tengo derecho a quejarme y que debiera estar agradecido por disfrutar éxitos sin ningún esfuerzo ni mérito; sin embargo, no estaba satisfecho.
Luego de cada cuerpo exánime cubierto por una sábana y una rosa puesta en la mañana, no era capaz de pensar en otra cosa que irme lo más lejos y pronto posible. Más por culpa de mi timidez que por algún molesto e inútil cargo de conciencia. Tengo que aceptar que todas las chicas que disfruté y que tuve el honor de conocer, estaban fuera de mi alcance. Lo más honesto era lo que hacía, sin remordimientos, sin dilaciones ni dramáticas despedidas.
Mi vida era una profunda oscuridad que muchas mariposas de manera persistente querían violar con su color. Lo asombroso es que no fuera tan difícil abandonarlas cada mañana, vacío de equipaje y de culpa. Mientras mi agenda se llenaba de nombres que jamás volverán, más vacía mi alma se encontraba.
Yo no lo sabía hasta que llegó ella. La seductora Mariela.
Ella tenía la belleza salvaje de una pantera africana, su piel era morena pero delicada, como las facciones de su rostro, en el cual se incrustaban dos ojos color turquesa que valían más que la joya más valiosa.
Al verla sentí miedo por primera vez. Ella se acercó a mí y con esos ojos rapaces me invitó –corrijo, me ordenó sin que pareciera un mandato imposible de desobedecer- a que pida un trago para ella. El bar aún no se llenaba de gente y pudimos conversar largamente. Milagrosamente me sentí a gusto a pesar que me sentía la presa. En ese momento no importaba. La música suave de un jazz edulcorado invadía el ambiente como esas fragancias sutiles que ponen en los Spa y ella bailaba delicadamente pegada a mi torso como si fuese un bolero. Sentía mi corazón latiendo a toda prisa y el calor que emanaba de su vientre. Una confluencia de delicadas sensaciones que no había percibido jamás. Hasta que llegó la indicada. Ella.

¿Cuántas palabras escuché de esos labios carnosos? No sé, pero en algún momento de la velada ellos fueron más elocuentes que nunca, en el silencio de un beso carnoso con sabor a mojito. Después de eso mis neuronas colapsaron y me abandoné completamente ante mi cazadora.
Tantos años de sentimientos vacíos y de la manera más inesperada todas mis barreras cayeron estrepitosamente por culpa de la más maravillosa mujer que jamás he conocido. Ni siquiera ese pensamiento pude procesar cuando salíamos del bar a su departamento.
La velada allí fue fantástica y si hay algo que puede reprochársele a la felicidad es que no multiplica los minutos, sino que rápidamente extingue las horas y las fuerzas de los amantes apasionados. Tristemente quedé reducido a un corazón palpitante, en vez de un asesino frío y ecuánime que asesina esposas infieles y cobra la factura inmediatamente. Por eso es que dolió más a mí que a ella extinguir esa mirada embrujadora. Porque vi el Paraíso y lo destrocé con estas sangrientas manos que, por una sola noche, poseyeron la felicidad. Ahora perdida para siempre.
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Letralia celebra sus 17 años con antología de género negro par Amílcar Adolfo Mendoza Mardi 28 Mai 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS



“El                      extraño caso de los escritos criminales”, libro                      conmemorativo de los 17 años de LetraliaEl extraño caso de los escritos criminales
Letralia celebra sus 17 años con antología de género negro

La revista literaria digital venezolana Letralia, Tierra de Letras, arribó este 20 de mayo a sus 17 años de existencia, y para celebrarlo ha publicado El extraño caso de los escritos criminales, una antología de género negro de 253 páginas con textos de veinte autores de habla hispana y de diversas nacionalidades. El libro ya puede disfrutarse gratuitamente en la dirección www.letralia.com/ed_let tanto en la Web como en formato PDF.

El extraño caso de los escritos criminales está compuesto en su mayoría por relatos, pero también es posible leer poemas y una reseña editorial. Varios son cuentos policiales de corte tradicional, mientras que otros exploran alternativas formales basadas en el uso del lenguaje coloquial, en ambientes exóticos o rurales, en la presentación del delito o de la investigación o incluso en la incorporación de elementos religiosos.

“En mayo de dos mil trece, veinte autores intelectuales —de los miles de que se tiene conocimiento— acudieron a una cita con el propósito de celebrar los diecisiete años de sus fechorías. En la escena del crimen fueron encontrados textos de diversos calibres”, escribió el editor de Letralia, el escritor venezolano Jorge Gómez Jiménez, en “Preámbulo para un expediente”, un prólogo escrito a manera de sumario judicial.

La representación venezolana está conformada por María Isabel Briceño Armas, Wilfredo Carrizales, Jorge De Abreu, Gabriel Jiménez Emán, Raquel Rivas Rojas, Patricia Schaefer Röder y Alicia Carolina Ugas Pazos. También están presentes textos de los autores españoles Miguel Aguado Miguel, Felicidad Batista Fariña, Sergio Borao Llop, Estrella Cardona Gamio y Marisol Llano Azcárate.

De Argentina se incluyen trabajos de Ricardo Juan Benítez, Natalia Moret, Rolando Revagliatti y Gabriela Urrutibehety. Igualmente forman parte de este libro los peruanos Harol Gerzon Gastelú Palomino y Amílcar Adolfo Mendoza Luna; el nicaragüense Ricardo Llopesa y la costarricense Gaby Solano.

Creada en 1996 en la ciudad de Cagua, Aragua, Letralia es la primera revista cultural venezolana en Internet y la primera publicación literaria que se difundió por correo electrónico en todo el mundo de habla hispana. Su proyecto Editorial Letralia, que se inició en 1997, lleva a la Web libros digitales en español de acceso gratuito.
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Presentación del "Evangelio de Lilith" el 17 de mayo en la Casa de la Literatura par Amílcar Adolfo Mendoza Samedi 18 Mai 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS



A riesgo de tropezar en un lugar común demasiado concurrido por los autores y delatarme como poco original, permítanme explicar la necesidad visceral que me llevó a escribir estos cuentos, y en especial, el que da nombre a esta colección “El Evangelio de Lilith”: una profunda e irredimible disconformidad con el mundo que nos rodea. 






Esa motivación se resiste, como un animal imposible de domesticar, a quedarse aprisionada en el fuero íntimo de cada uno de nosotros. En algunos casos, como el mío, se niega a ser un grito silencioso o un ruido blanco, sin consecuencias. Ese rumor, de manera infatigable, reclama su naturaleza de ser algo que rompe los cielos y ser lo más oscuro que refleje las injusticias e ilusiones fatuas de este mundo. Es un ruido oscuro que muchos llaman eufemísticamente inspiración.

La inspiración la tenemos todos, en mayor o menor grado. En mi caso es la fémina que me ha acompañado con más lealtad a lo largo de mi vida, y a la cual, confieso que no he prestado la atención  merecida. Y llega un momento en que no se admiten más postergaciones. Que sea la vida la tirana sobre nosotros, no se puede evitar, pero reprimirnos en el indolente altar de la complacencia con el mundo, es imposible.
He dicho que tengo inspiración, o mejor dicho ella me posee. No podría decir lo mismo respecto al talento. Cada vez que me atrevo a escribir una palabra lo hago con la esperanza de lograr algo tan fabuloso como aquellos grandes talentos que permiten darnos pretextos para seguir viviendo, aun cuando sea el monólogo de Hamlet, cuya irresistible belleza es la más extraña invitación al suicidio que yo conozco.  
Existir o no Existir, padecer los amargos azotes de una fortuna adversa o con mano firme y audaz hacerles frente. Escribir es eso. Rebelarse contra los amargos embates de la fortuna, el amor esquivo, la victoria de los corruptos, los deshonestos venciendo elecciones y un amargo etcétera cuya letanía superaría la extensión de esta exposición. Si escribes es porque tienes algo que lanzar fuera de ti hacia el infinito con la secreta esperanza que alguien entienda. Escribimos para intentar componer el mundo.
La literatura es ficción y nos permite crear mundos que reflejen nuestras preocupaciones y exorcizar demonios, no obstante, sin importar el talento e inspiración que se encuentre en un texto, no dejará de ser un simulacro. Su íntima debilidad es esa. Nunca los personajes que creamos, por más entrañables que sean abandonaran su dimensión lineal. Jamás tendrán otro cuerpo que el que les demos. Pero al menos con ellos, podremos vivir las cosas que se nos niegan, crear colores que la vida gris destierra. Y más aún. Jugamos al demiurgo.
Al escribir creamos, es un acto por fuerza erótico, un acto de amor sin  un destino material pero evidente. Jugamos al dios menor que planea la arquitectura de mundos más interesantes y benevolentes. Esa es la gran trampa. Creemos que les dictamos sus destinos a los personajes, pero ellos adquieren vida propia en las líneas que escribimos. El destino final de las palabras que usamos son tan diferentes a nuestras ideas que es sorprendente descubrir que el texto es nuestro una vez que llega el punto final para auxiliarnos. Paradójicamente escribimos algo de lo cual somos el primer lector, imponemos las reglas de un mundo ficticio al cual somos los primeros en someternos. Escribir es un inmolación también.  Llevar las cosas a su extremo final, a lo que en principio ni sospechábamos escribir, significa abandonar el poco poder que creíamos tener como demiurgos. Nos convierte en el Doctor Frankestein en manos de su creación.


Con Lilith me ha pasado así. He querido retratarla desde un inicio como una absoluta e irredimible demonio y en la última línea del cuento con espanto he descubierto que la humanicé. Eva, la madre de la humanidad, a quien quería presentarla como una mujer ejemplarmente humana está más cerca de un robot que de ese amasijo de carne, huesos y pasiones que somos los humanos. Lo escribí todo al revés. Vaya demiurgo que soy. Mis competencias como todopoderoso no se muestran desairadas.
Como justificación a tamaño despropósito y autosabotaje confieso que el personaje principal del libro, Lilith, es un ícono fascinante, cuyas dispares matices merecían un texto notable de una mano inspirada y talentosa. A falta de alguien mejor, cogí el desafío.
¿Cómo juntar todos estos elementos: la primera mujer de Adán, la rebelde, la vampiresa, la tentadora de Eva, la sensual enemiga de los hijos de Eva, la pelirroja amante del demonio, la salvaje fémina que causó la desgracia de la humanidad como venganza?
Consideré que el mejor inicio era plantear el drama desde una situación final, como de ajuste de tuercas. Creo que me definiría como un demiurgo muy cruel juntar bajo el techo del agonizante Adán a sus dos mujeres y finalizar el cuento de la manera más funesta posible, con una triunfante y vengativa Lilith desencadenando una tragedia irreparable.
Cuando escribí el cuento el poder de crear situaciones me motivó a considerar las más nobles acciones y las más crueles. Pensé al inicio en una historia de redención y perdón. En mi opinión, es bastante notorio en la trama. Pero como demiurgo incompetente, me dejé seducir por mis personajes que optaron por si mismos. Si Dios nos da libre albedrío, ¿por qué yo no podría divertirme dejando que mis personajes se dirijan a la tragedia de la manera más resuelta?
Eso pensé, y esa es la razón de la estrategia en la estructura del cuento. Todos hablan, nadie escucha. Todos se dirigen a alguien, que no está al lado de ellos. Pero las cosas que dicen los vincula, hay un hilo rojo de sangre que une a todos los discursos de los personajes, tal como si fueran un collar hecho con dientes ponzoñosos. Esa intención está anunciada en la contracarátula del libro escrita por mí.
¿Por qué usar la frase de Nietzsche citada en el libro como dedicatoria? Si después de este largo discurso no ha quedado claro, entonces no habrá manera de hacerlo. Si uno tiene que explicar un chiste que no se ha entendido, significa que no hay auditorio o no hay un buen chiste y lo que queda es una retirada lo menos patética posible. Y supongo que eso es lo que haré para empezar a disfrutar del vino de honor y los bocadillos. Muchas gracias por su paciencia.
(Lire la suite) Amílcar Adolfo Mendoza

LA “PRIMERA” TEMPORADA DE DR. WHO (2005 en adelante) par Amílcar Adolfo Mendoza Dimanche 12 Mai 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS



 Es muy probable que este título llame a confusiones, así que evitando abusar de la paciencia del lector trataré de explicar la razón de nombrar así este artículo, a sabiendas de la ambiguedad.



La serie británica de la BBC 1, Doctor Who, es la más longeva del mundo, con más duración y capítulos emitidos que Star Trek y todas sus secuelas juntas. Tiene más de 50 años y muchos de sus capítulos fueron en blanco y negro. No obstante, para muchos neófitos como yo,  Doctor Who empieza con la notable saga producida por Russell T. Davies, que fue protagonizada por Christopher Eccleston (2005), quien es nada menos que el noveno actor que encarnó este personaje; y Billie Piper, su joven compañera de ocasión. 

La saga que los reunió duró escasamente doce emisiones de una hora cada una. ¡Pero qué horas más intensas!  Si algo destaca en esta serie británica es que no se desaprovecha el tiempo y por momentos pareciera que alguien hubiera presionado el Fast Forward del control remoto. 


Todo ello es muy coherente con el argumento, basado en las andanzas de un solitario Señor del Tiempo que arrastra su soledad convertido en una especie de turista que vaga a través del tiempo y el espacio, dejando que la aventura, su única compañera estable, lo encuentre para deshacer entuertos quijotescamente.

Tan buena fue la saga del noveno Doctor Who, Christopher Eccleston, que sirvió para recomenzar las emisiones de esta serie y convertir las emitidas desde hace 50 años atrás en verdaderos clásicos contemporáneos de la televisión mundial. Teniendo en cuenta que soy lo que podría llamarse un “whovian” tardío y recién enganchado en esta década, cumplo con advertir que estas líneas solo las dedicaré al noveno Doctor Who, sin referirme directamente a los anteriores intérpretes, pero tratando de explicar al mito construido detrás del personaje a través de 50 años (los cuales hace dieron motivo a la emisión de estampillas de homenaje por parte del Real Servicio de Correos).

Simplemente “El Doctor”, este excéntrico paladín del tiempo y del espacio, acostumbra viajar en una caseta azul de vigilancia policíaca, que por fuera es muy parecida a las estrechas cabinas telefónicas donde Superman se desprende de su disfraz de Clark Kent y por dentro parece una enorme nave espacial llena de bizarros controles y palancas. No asombre entonces que una de las más conocidas frases asociadas a la mitología del Doctor Who sea “bigger inside”.

Ya que mencionamos las frases,  es interesante mencionar algunos de sus apelativos, como “la tormenta que se avecina” otorgado por sus enemigos, los letales Daleks o incluso “Bad Wolf” para la gente que lo conoce mejor.

Muchos nombres y apelativos, pero el Doctor solo consiente una manera de ser llamado. Su verdadero nombre parece haberse perdido en las lejanas batallas entre su especie, la de los Señores del Tiempo, y los conquistadores Daleks, que a la postre resultó en la destrucción de ambos bandos, dejándolo como el último de su estirpe (situación que en las sucesivas temporadas será cuestionada una y otra vez con cada vez más macabros descubrimientos).

El Doctor Who es lo que podría llamarse metafóricamente un ser con mucho corazón, lo cual es confirmado por la realidad del universo que nos propone la serie, ya que tiene dos corazones. No se tiene noticia de otras partes repetidas, por lo que cabe descartar que este ilustre extraterrestre sea un superdotado o un fenómeno. No es humano, eso sí, pero sus actitudes lo definen como un humanista y un caballero andante admirador de los valores más excelsos de la civilización ¿no había mencionado que es todo un Quijote? Su apariencia es la de un flaco cuarentón con orejas grandes y pelo cortado al ras disimulando una incipiente calvicie, vestido con una vistosa casaca de cuero negra, armado con una sonrisa siempre lista y un aparato llamado destornillador sónico, que le sirve para abrir todo lo que no puede abrirse; entre otros trucos. 

Tiene varios cientos de años de edad y parece que es invulnerable a la vejez, no obstante, cuando se encuentra gravemente herido cambia de piel y apariencia. La novena reencarnación tiene una personalidad poderosa y si bien lo ha visto todo durante su largo navegar, sigue asombrándose con lo que ve gozando una y otra vez de la euforia del descubrimiento. Ama a la tierra y los terrícolas pero es un cosmopolita, nunca mejor usado ese término, para quien el universo y el tiempo no tienen límites ni secretos y merecen ser recorridos una y otra vez a través de otros ojos que compartan el viaje.

Lo suyo entonces, no es la pedantería sino la magia del asombro.
Rose Tyler, una bella joven de los suburbios londinenses que trabaja en una tienda de departamentos de Londres descubrirá que trabajar horas extras puede ser más peligroso para la salud de lo que muchos Workholics quisieran aceptar, ello quedará claro cuando unos maniquíes con intenciones asesinas empezaron a perseguirla en los sótanos de la tienda y ella desorientada intenta escapar de sus manos. Afortunadamente la mano que la coge no es de uno de los maniquíes sino de un hombre maduro con casaca oscura y pelo recortado quien con voz firme y algo ronca le dirá sin otra formalidad de presentación: “corre”. Luego de una tenaz persecución y que su centro de trabajo vuele por los aires, Rose Tyler logra sobrevivir a la noche más extraña de su vida, y será la primera de varias conforme se interese en el enigmático hombre que la salvó.

“Rose”, capítulo de inicio (reinicio, mejor dicho) de la serie nos permite descubrir al Doctor a través de los maravillados ojos de Rose Tyler, quien muy pronto demostrará que puede ser una eficaz compañera y hasta salvarle la vida al Doctor en el momento de necesidad. Una vez conjurado el peligro y teniendo la posibilidad de vivir tranquila al lado de su enamorado y de su madre, Rose, decidirá acompañar al Doctor en sus viajes dentro de una caja azul que semeja a una caseta de policía y que es una poderosa máquina espacial llamada Tardis.


Y la fecha del destino de la travesía superará su imaginación: ser testigo del día final del planeta Tierra en primera fila.


El segundo capítulo de la temporada del Noveno Doctor se llama “The end of the world”,   y es en efecto, el fin de la tierra. Millones de años en el futuro, un grupo de ricachones se encuentran en un crucero temático disfrutando de exóticas y relajantes bebidas mientras el planeta Tierra, otrora cuna de la dispersa civilización terrestre, está a punto de desaparecer. Dentro de los espectadores se encuentra Cassandra, la última descendiente de los humanos, quien a punta de cirugías y tratamientos médicos ya no es más que un trozo de piel tensada y obsesionada por la eterna juventud. Cuando el Doctor y Rose, transportados por la Tardis, lleguen al crucero conocerán un grupo variopinto de seres de diversos orígenes y a la última humana, quien es la depositaria de muchos de los peores defectos de su linaje, entre ellos la codicia y la inescrupulosa ambición, que desencadenarán la tragedia dentro de la nave. Sólo el Doctor y Rose podrán detener el oscuro complot que amenaza la vida de los presentes.

 “The unquiet dead” es un homenaje a Charles Dickens, el célebre creador de la famosa  “Canción de Navidad” donde aparecen los fantasmas del señor Scrooge. Cuando conozca al Doctor, empezará a cambiar su opinión sobre los fantasmas a quienes podrá ver directamente y contra quienes deberá luchar para seguir viviendo un día más. Y para vivir no basta con existir. Dickens lo descubrirá, tal como su personaje Scrooge lo hizo una vez.

“Aliens of London” y “World WarThree” forman parte de una de las más arriesgadas aventuras del Doctor. Una familia espacial de cazadores y mercaderes ha llegado a la tierra con un oscuro propósito y para ello no dudan en raptar y suplantar al Primer Ministro inglés, a la vez que estrellan una nave a la vista de todo Londres y llevándose de encuentro al Big Ben. La sucesión de hechos en un principio parece entusiasmar al Doctor. ¡Al fin, los seres humanos darán el siguiente paso: reconocer la existencia alienígena! Su júbilo se verá interrumpido cuando descubra la siniestra agenda política detrás. 

De este par de capítulos, merece ponerse en relieve la aparición del personaje Harriet Jones, una parlamentaria de nivel menor, quien gracias a su decidida actuación para superar el peligro se convertirá en la nueva Primera Ministro inglesa, adquiriendo deliberadamente resonancias Thatcherianas, cuando el Doctor recordará el brillante futuro (a su vez, ustedes recuerden que se trata de una serie de ciencia ficción, lo cual obliga a decir cosas como esta) del cual Harriet Jones será arquitecta. Por cierto, que de momento ello no será en Downing Street, luego del misil que tuvo que caerle encima para conjurar el peligro. Si los norteamericanos pueden destruir la Casa Blanca en sus películas de ciencia ficción, no hay nada que prohíba a los ingleses hacer lo suyo ¿verdad? Un momento clave en la saga es cuando la madre de Rose increpa al Doctor la arriesgada vida en la que su hija se ha envuelto ¿qué pasará cuando el peligro sea tan grande que el propio Doctor no pueda protegerse a si mismo? ¿qué será de Rose, perdida en algún remoto confin del universo y del tiempo? A partir de este momento, la química entre Rose y el Doctor se decantará cada vez más en algo semejante a tutor y aprendiz.

 Cuando el Doctor y Rose lleguen a un clandestino bunker, en el capítulo “Dalek”, descubrirán que un millonario se dedica a coleccionar objetos alienígenas poniendo todos los medios que provee su fortuna en obtenerlos. Y el objeto más valioso acaba de llegar en una caja azul. Lamentablemente, no es el único objeto valioso descubierto, también se encuentra el último de la raza de los Daleks, sus enemigos más poderosos. 

Por primera vez en la temporada, el compasivo Doctor mostrará su desprecio y terror ante el símbolo de sus desgracias y estará dispuesto a matarlo sin darle oportunidad a recuperarse de sus heridas, intento que se verá frustrado por un accidente que pondrá a todos en peligro y permitirá descubrir qué es lo que convierte a los Daleks en los más formidables y despiadados asesinos del universo.

Luego de escapar de la masacre provocada por el Dalek, el Doctor, Rose y un apuesto genio del asolado bunker se transportarán a la edad de oro de la humanidad, muy lejos del planeta tierra. Rose y su amigo se llevan de maravillas, al extremo que la atmósfera romántica se siente demasiado cargada, incluso hasta para el Doctor. Tal molestia será superada cuando descubran que los humanos han sido cooptados en un perverso y sutil sistema de explotación, lo cual los obligará a encontrar la causa y liberar a la humanidad de quien los mantiene subyugados para usarlos como alimento.

A lo largo de la temporada, se han sucedido los capítulos épicos en que las grandes confrontaciones no han faltado. Las cosas serán distintas en “Father’s Day”, cuando Rose ya no pide ir al confín del tiempo o del universo, sino al momento de su nacimiento. Pronto Rose aprenderá que incluso el tiempo tiene reglas inexorables que no permiten su alteración, aunque la animen tiernas motivaciones, como salvar a su padre.
Stephen Moffat firma los capítulos “Empty Child” y “The Doctor Dances”. En la actualidad es el productor de los nuevos capítulos de Doctor Who. La historia se desarrolla en plena segunda guerra mundial. Rose conocerá al galante Capitán Jack Harness, quien se muestra como un ex miembro de la agencia de viajeros del tiempo y ahora como un estafador de poca monta. A su vez, el Doctor conocerá a una adolescente que ha tomado a su cuidado a un grupo de huérfanos que es constantemente perseguido por un extraño y misterioso niño que llama a su mami y es portador de una extraña peste.

En “Boom Town”, la única sobreviviente de la familia extraterrestre que quiso destruir el mundo (recuerden lo mencionado en el capítulo “Aliens of London”) ha vuelto a cobrar venganza y construir un reactor nuclear sobre una falla geológica que provocará un cataclismo mundial. ¿Es que no habrá manera de rehabilitar a esta alienígena y que haga las paces con los humanos?
Si en “Boom Town” encontramos de vuelta a personajes de los capítulos anteriores, llegados a este punto es bueno mencionar que algunos elementos aparecen de manera recurrente en la temporada, en especial la misteriosa frase “Bad Wolf”, la cual será decisiva en la gran confrontación que culminará la temporada por todo lo alto.

“Bad Wolf” y “The parting of the ways” son los capítulos más épicos de la serie y constituyen punto y aparte de una lista de soberbios capítulos. Lo que en un inicio parecía un rapto que llevó al Doctor, Rose y al Capitán Jack Harness a un mortal reality show. Si no queda claro, el show es tan extraño que quienes salen eliminados del programa, son efectivamente … eliminados.
El Capitán Jack y el Doctor podrá escapar sólo para descubrir que los cerebros detrás de la operación son los Daleks, quienes tienen en su poder a Rose y están dispuestos a matarla si el Doctor no se rinde. Nunca la metálica palabra favorita de los Dalek “Exterminate” sonó tan amenazadora.

Y el final de “Bad Wolf” es espectacular: el Doctor, muy seguro de si mismo, advierte a los Daleks que no es casual que lo llamen la tempestad que viene y promete a Rose “I am coming to rescue you”. El final del capítulo que muestra a una incalculable flota de Daleks dirigiéndose contra la pequeña cabina azul del Doctor es una imagen icónica y el perfecto anzuelo para desear ver el capítulo final de la temporada, es decir, “The parting of the ways” (la separación de los caminos). El Doctor en una audaz, astuta, pero no por eso menos suicida, maniobra logra rescatar a Rose de las narices de los Daleks y se prepara para la confrontación final sin muchas esperanzas reales de sobrevivir. En un descuido hace que Rose entre en la Tardis y la envía de regreso a la Tierra. De esta manera cumplió su promesa a la madre de Rose, de protegerla en caso que la situación sea desesperada. Rose, a salvo en la tierra, no pretende quedarse de manos cruzadas mientras sus amigos se enfrentan a una muerte segura. Pronto descubrirá que si descubre el misterio de la frase “Bad Wolf” podrá salvarlos, así sea a costa de su vida cuando se vea forzada a mirar el corazón de la Tardis.

De los capítulos indicados, podrá verse que el Doctor es afable y divertido normalmente, pero tal apariencia varía en momentos determinados de extrema tensión. Su amor por la humanidad es real y su constante respeto por la vida (humana y no humana) solo vacila enfrente de sus enemigos, los Daleks.
Rose, una joven trabajadora de clase media londinense aprenderá que no tiene sentido confinar a un solo mundo cuando se puede conocerlos todos y en múltiples épocas. Muy pronto compartirá, no sólo el asombro  del Doctor por las nuevas culturas que conoce, sino su respeto por la existencia de los demás seres. Su intervención será decisiva para reconciliar al Doctor con el recuerdo de los Daleks.
El capítulo final marcó la despedida de Christopher Eccleston encarnando al Noveno Doctor, y lo sucedió el actor David Tennant, quien durante las temporadas que estelarizó Doctor Who, se convirtió en uno de sus intérpretes más populares.


Será materia de otro artículo comentar las temporadas de David Tennant como Doctor Who. Como anticipo solo me queda mencionar que los registros dramáticos de Eccleston y Tennant son distintos pero es muy difícil elegir un preferido. Incluso entre los Whovians existe un largo debate sobre el mejor Doctor Who de los últimos años. Por tanto, para realizar un juicio así, será necesario comentar las temporadas de David Tennant, el décimo Doctor y su sucesor, Matt Smith, el actual Doctor Who. 

NOTA:
Imágenes obtenidas del Facebook
https://www.facebook.com/The.Doctor.Who.Tardis


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Iron Man 3: El hombre de hierro obtiene un corazón par Amílcar Adolfo Mendoza Lundi 29 Avril 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS


Han pasado 50 años desde que Iron Man fuera publicado por primera vez dentro de las páginas de la revista Tales of Suspense N° 39 de marzo de 1963. Lo extraordinario del asunto es que la armadura invencible del personaje no está completa sin el hombre que la creó y pilotea. Un excéntrico y millonario playboy, genio de la mecánica y principal abastecedor de armas para el gobierno: Tony Stark.

Con esas líneas maestras Stan Lee creó, en plena guerra fría, la caricatura más mordaz del capitalista decadente que jamás hayan proferido detrás de la cortina de hierro (mientras aún estaba en pie).
Tony Stark al exterior se ve como arrogante y desafiante ganador de suculentas ganancias monetarias como de mujeres. Interiormente es un hombre vacío como una armadura sin nadie adentro.
Esta premisa fue hábilmente explotada en la primera película de Iron Man, y se repite al extremo en este nuevo estreno.
No es casual que Tony Stark se dirija a alguien que no vemos recordando su pasado frívolo en el que creaba los monstruos que vendrían a pasarle cuentas años después. La aventura contra el Mandarín será el final de la transformación de la crisálida de metal en un hombre nuevo con ideales que le permitan estar completo, pero para llegar a ello el hombre y la armadura serán uno solo y ello es doloroso.
Según la película, ya han pasado los hechos narrados en la película de Avengers, en la cual Stark estuvo a punto de morir en el espacio. Nueva York, el centro de los acontecimientos, es un mal recuerdo cuya mención conlleva breves ataques de ansiedad difíciles de controlar.

Afortunadamente, Pepper Potts está cerca para anclarlo en la cordura. Ahora Stark goza de algo que no había tenido antes. Estabilidad. No obstante, no es capaz de dormir. Oscuros pensamientos lo alejan del sueño y las horas en vela son invertidas en perfeccionar sus armaduras. La calma es engañosa.
La tensa calma se ve finalmente subvertida por el Mandarín un terrorista despiadado que no duda en amenazar directamente al Presidente de los Estados Unidos. En un arrebato de egolatría y rabia por el atentado en que su guardaespalda Happy es malherido, Stark no se contiene y reta al Mandarín. Como resultado de ello, su casa en Malibú es destrozada con misiles, en una de las escenas más perturbadoras de la película. El hecho de poner en peligro a Potts angustia a Tony, quien va lejos del hogar en busca de la pista de extrañas explosiones humanas vinculadas a las actividades terroristas de El Mandarín.

La película trabaja bien las apariencias huecas que envuelven sorpresas de contenido inesperado. No será el menor la verdadera identidad del Mandarín. A pesar de la campaña de marketing de la película, esta no está referida al archirival de Iron Man, sino a otra saga igualmente importante en la vida del Superhéroe: a la letal droga EXTREMIS, que es capaz de crear superhumanos.
Seguramente, muchos de los espectadores se verá frustrado cuando descubra el verdadero juego de las muñequitas rusas (matriuskas) que se formó sobre el Mandarín. Más aún, seguramente son pocos los que conozcan sobre la saga Extremis. Particularmente me gustó el uso de Extremis porque permitió mantener el suspenso durante un largo tramo de la película en que las pistas parecían conducir siempre hacía la respuesta equivocada, tal como efectivamente fue.

No será el mayor enemigo en esta ocasión; el terrorista a medida, El Mandarín, cruel metáfora del uso de los medios de comunicación en su función de manipulación de los temores de los ciudadanos. Lo será, en cambio, un oscuro personaje de la vida frívola de Stark, en la cual no tenía empatía alguna por los demás.
Vencer la amenaza que se esconde detrás de la fachada de El Mandarín, hará necesario recurrir a todos sus trucos bajo la manga, todos sus trajes y todos los sacrificios necesarios. Incluida Pepper Potts.


En esta ocasión, Stark no podrá vencer a su enemigo sin sufrir grandes cambios en su vida, y no me refiero solamente a la destrucción de su soberbia casa de Malibú, o a la colección de armaduras que creó en su tiempo libre; sino en aquello que ha definido a Stark durante mucho tiempo. Baste decir que el hombre de hierro por fin tendrá un corazón.
Como aspecto imperdible, aconsejo no levantarse del asiento durante los créditos finales. Sería una pena perderse la intervención de Bruce Banner como improvisado psicólogo e interlocutor de Stark, quien le estaría narrando toda la aventura en una aburrida sesión.


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Convocatoria a Lucha Libro 2013 par Amílcar Adolfo Mendoza Dimanche 21 Avril 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS

Quiero agradecer a César Anglas por invitarme a la entrevista del sábado 13 de abril de 2013 en Radio San Borja (programa Arte Radio). Una interesante experiencia recordando nuestras experiencias en Lucha Libro.





AVENTURAS DE LOCOMOTION, EL MERCENARIO DEL ABSURDO

Noche de lunes, el día odiado, al que sorprendentemente no lo denominamos “miércoles” . No obstante,  este lunes del calificativo “de miércoles” se salva, y eso que hace un lindo frío que combina con el calorcito que me causó la fiebre que, sin mucha nostalgia, me abandonó hace un par de días sin avisar, como buena fémina que te acompaña en la cama.  
Lástima que no sé fumar; las tabacaleras y muchos pacientes cancerosos dicen que es útil para el frío y ninguno se muere tan rápido como para echarlos en falta. No aparece nadie a los alrededores. Ni fumadores, ni sus almas. Soledad absoluta del local, aparte de mí, claro está.
Sugestionado por el impredecible tránsito de Lima y el conminatorio  correo electrónico de los organizadores, que de manera dramática alertaban sobre el inconveniente de llegar tarde a la función (la cual no es de cine, sino de teatro, así que llegando tarde te fregaste y nada de que me fui al baño o bañé al gato), me apuré en salir temprano de mi trabajo luego que todos mis colegas ya se habían ido, para asegurarme que no haya testigos. Ello permitió no tener que preocuparme demasiado en inventar algún cuento verosímil (total, la hora de los cuentos inverosímiles viene después; tal como verán quienes lean estas líneas, porque de otra manera es más difícil o tal vez imposible).
La primera vez que vi el viejo Bar La Noche debía reunirme con cerca de una treintena de amigables frikis que -como yo-  fueron convocados para elegir una máscara de lucha y conocer el día en que se batirían en duelo mortal, en el cual no se deja la vida ni la piel, sino la máscara, que ya pagué así que ni eso, en mi caso. El momento de la noche del lunes en La Noche había llegado pero los frikis todavía no. Todos felices mientras no hubieran muertos ni heridos ni nadie presente.
Me apropié de una de las sillas del local y sentado al lado de una de las tantas mesas vacías, miré el ecran que recortaba la oscuridad: decía “Lucha Libro”. Un gordito con máscara caminaba hacia el frente, pero no se atrevía a salir de la pantalla, o probablemente estaba ejercitándose en una faja transportadora. Si este último era el caso, se entiende porque su panza lo necesitaba.
No tardé mucho en cambiar mi punto de atención, probablemente por la irrupción de la anfitriona de una conocida cerveza penetraba en el local con malla amarilla y azul. Dado que me encontraba en filosófica contemplación sobre el ser y la nada, no fui afectado por esa súbita aparición ni reparé mucho tiempo en ella. Lo que me afectó fue que el local se llenó a la mitad una vez que mis ojos se despegaron de la curvilínea silueta. Como no soy bueno en física nuclear no puedo explicar como el espacio de esas curvas geométricas alteraron el tiempo, y tampoco venía al caso, porque el evento Lucha Libro no se trata de Ciencias sino de Literatura, aunque el tiempo sea tan ajustado como la lycra de la anfitriona a quien no hice mucho caso, sentimiento que fue recíproco, sospecho.
Lamentablemente, la cámara de mi celular no es tan buena, no me gustó la borrosa foto que tomé al lado derecho del ecran, donde se notaba un marcador con grandes luces rojas. Ese sería el enemigo de la noche: el tiempo fijado para crear una historia que me permita ganar el duelo. Supongo que no hay celular que pueda fotografiar adecuadamente el tiempo, así que no me quejaré de Steve Jobs por ahora.
Al frente de mi, sobre una tarima de madera, un grupo de trabajadores terminaba de desarrollar una intensa actividad, una gran escalera reinaba el escenario, y nadie era tan irrespetuoso como para subirse en ella.
Una de las organizadoras me llamó desde afuera a fin de encontrarme con los 8 seleccionados para  los duelos de la primera fecha de la segunda temporada de Lucha Libro, cuyo ganador tendría el privilegio de tener un libro suyo publicado por la editorial Mesa Redonda.
Nos saludamos, bromeamos, y se nos dieron las reglas. Nada de golpes bajos, ni en la nuca, ni mordiscos ni cabezazos, en general nada de golpes. Lo cual es razonable porque nadie venía a boxear, menos yo. Eso sí, había que ir a una gruta llena de grafitis debajo del escenario y encima del infierno a juzgar por el calor y olor de azufre que se respiraba. Las máscaras se encontraban expuestas en la pared más alejada de la entrada. En esta panza de ballena debíamos esperar hasta que nos tocase la hora de la inmolación, uno por uno, que al fondo hay sitio señores.
Los nervios acosan a uno cuando tienes que presentarte en público y cuando tienes la presión de inventar una historia en menos de cinco minutos incluyendo tres palabras dadas por los organizadores. Meternos en la garganta del diablo con gingivitis era parte de la diversión, como cuando los antiguos cristianos se divertían esperando a los leones en el Circo Romano.
Lo bueno es que sirvió para conversar mucho, mientras esperábamos la llamada a escena. Ruido Blanco, quien al final sería el ganador absoluto, estuvo en el primer duelo. Su cuento tenía un no se que de poético y le iba bien a su imagen desvaída, como sacada de esa canción a un extraño del pelo largo. Fue él quien nos dijo que había que divertirse pase lo que pase.
Esa fecha me divertí bastante, coincidentemente resultó  que gané. Ruido Blanco se divirtió unas cuatro fechas más. Es maravillosa La sensación de enfrentar el público cuando el tiempo se derrite como en una de las pinturas de Salvador Dalí y creas un cuento con tres palabras forzadas. Desaparecen los afanes del día a día y haces lo que quieres. Si sirve para ganar esa fecha, mucho mejor. Si no es así, igual te diviertes.
Lástima que solo me divertí una fecha más, pero tenía ganas de escribir humoradas, funcionaran o no. Después de todo - como dije en una entrevista que nunca salió en la televisión- Locomotion es el asesino serial de las musas, el espanto de la literatura, el Quasimodo de la inspiración, en suma, el mercenario del absurdo. Mejor aún, como los buenos villanos de la película, Locomotion amenaza seguir escribiendo. Esta vez sin testigos que vean como planea y realiza sus crímenes contra las bellas artes.
Para mayor ignominia confía que pronto, muy pronto, sus delitos contra la literatura sean de domino público. Le quedan muchas noches frías que aprovechar.
Santiago de Surco, 04 de octubre de 2012 

Amílcar Adolfo Mendoza Luna



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ODA A LAS CHICAS EN GUERRA DE COMBATE par Amílcar Adolfo Mendoza Samedi 13 Avril 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS




¿POR QUÉ PEDIR A LOS POTOS QUE PIENSEN COMO SI FUERAN CEREBROS?




Ellas no saben dónde está Canadá
ni les importa saber si Bolivia tiene mar
porque saben que miles las van a mirar
haciendo el ridículo cada jornada
con sus lycras ceñidas a sus curvas,
¿desde cuándo ser culto -en el Perú- paga?.


Con profusión descarada y a precio de ganga,
regalan títulos profesionales las universidades nuevas.  
Nadie investiga y nadie tiene interés en crear,
se confunde tristemente la cultura con paporretear,
y lo que es peor, piensan que son iguales las ideas
con los sloganes de una poco inspirada publicidad.

¿Con que derecho vilipendiarlas?,  si en nosotros
está la evidente falla de verlos cada semana,
como si seguir sus peripecias valiera la pena
y no supiéramos que son entretenimientos fatuos


Todos pasan por alto la única y evidente realidad,
a nadie le interesa un pito la cultura de las bellas
sino sus traseros bien formados haciendo gimnasia
y es obvio que no es relevante saber esta Sumatra
si queremos verlas a ellas haciendo Kamasutra
con sus cuerpos maravillosamente bronceados en Asia,
ojo, ¡por Dios! que a la playa me refiero, no al continente
donde nos vienen el Gangam style o el baile del caballo,
no vayan a pensar que mi alusión es un colosal fallo
y mi ignorancia en geografía, estentóreamente evidente.



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ODA A LOS NARCOINDULTOS DE ALAN par Amílcar Adolfo Mendoza Vendredi 12 Avril 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS






A quien no le agraden mis indultos
con la humildad que me caracteriza,
-y sin que sea motivo de alguna risa-
que sepa que Dios habla en mis oídos;
por tanto, a menos que sea un apóstata
deberá aceptar que mis blancos angelitos,
salen a las calles tan pacíficos y ordenaditos,
como mi billetera cuando solita viene la plata.
¡No se hagan los dolidos cucufatos entonces!
Mi partido tiene una historia de conocidas hazañas,
Y el narcotráfico no es la peor de nuestras mañas:
¡Langberg, y  Del Pomar son unos grandes próceres!.
Gracias a ellos borraremos el color rojo caviar
dentro de nuestra amada bandera nacional
para cambiarlo por nuestro auténtico ideal
una Bandera “Blanca”, que no se pueda requisar.
¿Qué hay de malo en poner a un narco a indultar?
De la Casa del Pueblo provienen estos emprendedores,
siempre generosos a la hora de soltar los millones de soles.   
¿Respóndanme: desde cuándo es un delito resocializar
A quién tantos millones de razones tiene que aportar?


Fuente: Blog Despernado
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El Indulto tiene cáncer y se llama chantaje par Amílcar Adolfo Mendoza Mercredi 27 Mars 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS

Esta semana está llena de las peores noticias de la política peruana, que no se caracteriza precisamente por dar buenas noticias.
Tal vez lo más frustrante de todo es la burda maniobra del Fujimontesinismo y las cortesanas de Nadine Heredia para levantar la injusta sanción contra Javier Diez Canseco.
Como se recordará, Javier Diez Canseco fue acusado de una supuesta intriga para favorecer a su hija y ex esposa.


De nada valió recordar que se trataba de un proyecto de Ley multipartidario (y si los fujomoristas y los nacionalistas se ponen a ver las leyes que han dado sería simpático descubrir quiénes han sido beneficiados) ni que se trataba de favorecer a los trabajadores que tenían acciones de carácter laboral que están disminuídos con relación a las acciones comunes. Tan solo tienen derecho a recibir una participación en utilidades pero no tienen los demás derechos de cualquier acción.
Ocurre que el proyecto multipartidario sobre las mencionadas acciones laborales no iba a incrementar el patrimonio de los familiares de Diez Canseco porque como todos saben las acciones tienen un valor nominal y el homologamiento con las acciones comunes no significaba ventaja económica alguna. Era solamente poner las cosas en su sitio y parejas para todos.

Pero NADINE HEREDIA y su comadre KEIKO FUJIMORI urdieron una trama para sancionar a una persona que les era incómoda por su honestidad e integridad. El congresista Lay, Presidente de la Comisión de Ética volvió a demostrar lo que es y todos sabemos que al final las hienas salieron riendo el día de la votación para sancionarlo.

Han pasado varias semanas, incluso desde la noticia del cáncer de Javier Diez Canseco y ahora los "humanitarios" Fujimontesinistas y los Lacayos de Nadien Heredia aparentan estar conmovidos y pretenden "perdonar" al Congresista para tener un pretexto de indultar (por el lado de Nadine y el ejecutivo) a una persona que no solo no tiene cáncer terminal, sino que de manera arrogante y sin haber pagado la reparación civil que le debe al Estado pretende recibir un trato que muchos reclusos en peores condiciones nunca han recibido.

Para NADIEN HEREDIA Y KEIKO FUJIMORI la bondad no aparece en Semana Santa, sino por el juego político del indulto. El Informe Médico demuestra las mentiras que se han tejido durante todos estos meses respecto al "cáncer terminal" del ex dictador Fujimori. Por tanto, Nadien Heredia sabe que tiene mejores armas con las que negociar su ilegal candidatura a la presidencia luego de su marido. KEIKO FUJIMORI está jugandose el todo por el todo luego de que KENJI FUJIMORI sea voceado como el sucesor de su padre, no obstante recaigan sospechas por los contenedores de drogas que encontraron en su almacenera.

Total, Keiko tuvo relaciones poco claras con el Clan Olluquito y  Hayduk; así como su padre tenía una edificante historia de lucha contra las drogas al interior de su avión presidencial que contenía misteriosos cargamentos.

Puede verse que en este juego de tronos se han juntado varias mezquindades y egoísmos. Nada de pena por el dolor ajeno. Puro cálculo, por eso la familia Diez Canseco hizo bien en negarse a cualquier manipulación política y condenar ese hipócrita perdón. Una acción muy noble que deja mal parados y en evidencia a los que tienen la conciencia sucia o quieren chantajear con psicosociales o trucos sentimentales.

Por último, y no menos importante. La norma para el sorteo y entrada compulsiva de jóvenes de escasos recursos económicos es una perrada absoluta.

Hace unos años existe el servicio militar voluntario. No hay quien quiera perder años de su vida en el ejército ni que tenga interés en ser maltratado y recibir una paga ínfima. Es obvio que cualquiera prefiere vivir y producir. Para sacar la vuelta a la ley se pretende hacer un sorteo y los "premiados" deberán pagar cerca de dos mil soles o les cambiarán su condición de civiles a militares al estilo de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP que conoce muy bien como evitar que la gente pueda defender sus derechos (aunque la presión popular haya hecho que difiera dos meses la compulsiva entrada al régimen de Saldos que aparentemente es inconveniente para la mayor parte de aportantes a las AFPs).

Muchas malas noticias. Como que un revocador de La Parada pretenda seguir el infame juego de Marco Tulio con el beneplácito del JNE. ¿Por qué no hacen que Marco Tulio sea Presidente del JNE de una buena vez?.

La política del Perú es cada vez más infame. Esa es la gran transformación que la Presidenta NADIEN tenía para ofrecernos. Y contra la Ley pretende seguir después del gobierno formal de su marido.

 http://peru21.pe/politica/fujimorismo-pide-levantar-sancion-congresista-javier-diez-canseco-2123386

Fujimorismo pide levantar sanción al congresista Javier Diez Canseco

Lunes 25 de marzo del 2013 | 18:30

Luisa María Cuculiza solicitó apoyo de otras bancadas a “esta noble causa” por un “acto de humanidad y buena fe”, pues el parlamentario, suspendido por 90 días, lucha contra el cáncer. Familia rechaza esta maniobra.



El fujimorismo, a través de la congresista Luisa María Cuculiza, pidió ante el pleno del Congreso que se deje sin efecto la sanción a Javier Diez Canseco, quien fue suspendido durante 90 días por presentar un proyecto de ley que iba a beneficiar a su familia con un canje de acciones.
“Por un acto de humanidad y buena fe, a nombre de mi bancada Fuerza Popular, solicito el levantamiento de la sanción impuesta”, pues el parlamentario lucha contra el cáncer, indicó Cuculiza. “Pido su apoyo a esta noble causa”, agregó.
La congresista Rosa Mavila dijo que aceptar la solicitud significaría que el castigo fue injusto; sin embargo, señaló que se debe reconocer la trayectoria política de Diez Canseco.
La propuesta no será sometida a debate, pero la Junta de Portavoces verá el tema.
Fuentes del Partido Socialista, al que pertenece Diez Canseco, refirieron que la familia del legislador “rechaza esta maniobra del fujimorismo de manera tajante”.


http://peru21.pe/politica/chiabra-sobre-servicio-militar-se-esta-afectando-imagen-ejercito-2123504

Chiabra sobre servicio militar: ‘Solo le piden patriotismo al pobre’

Martes 26 de marzo del 2013 | 10:54

El exministro de Defensa se mostró a favor de incrementar los beneficios que reciben los jóvenes que se unen a las Fuerzas Armadas. “La fuente de trabajo que es el servicio militar debe ser atractiva”, dijo.


Siguen las críticas al decreto supremo por el cual el Gobierno pretende restablecer, por la puerta falsa, el servicio militar obligatorio. El exministro de Defensa Roberto Chiabra criticó que se quiera cubrir el déficit de voluntarios que postulan a las Fuerzas Armadas a través de un sorteo y que, en la práctica, sean los jóvenes de más bajos recursos los que terminen en los cuarteles, al no estar en condiciones de pagar la multa de S/.1,850 para exonerarse del llamado.
“Tras el sorteo, ¿quiénes se van a exceptuar? Los universitarios, los que demuestren que mantienen el hogar. ¿Cómo lo vas a demostrar si todos son informales? ¿Quiénes se pueden exceptuar? Los que pagan. Entonces, lo mismo de siempre. Lo que estamos generando es una inseguridad en las familias que tienen sus hijos. Y no solo clase pobre, si no clase media que no se puede dar el lujo de pagar la multa”, sostuvo.
“Dicen que no hay discriminación, pero sí (existe) por situación económica. Al que no tiene plata, a ese sí le pides patriotismo, a ese le pides conciencia cívica”, agregó.
De esta forma, Chiabra consideró urgente hacer más atractivos los beneficios que recibirán los que decidan unirse al servicio militar, para así lograr la captación de jóvenes que se necesita.
“El Perú está acostumbrado a la seguridad barata con los que menos tienen. Lo que hay que hacer es incrementar los incentivos para que esta fuente de trabajo que es el servicio militar sea atractiva para los jóvenes, jóvenes de familias que tal vez no pueden darles un oficio. Súbeles (las propinas) a sueldo mínimo”, recomendó.
UNA REFORMA QUE NACIÓ MAL
El exministro recordó que en nuestro país, a partir de los años 90 el servicio militar pasó de ser obligatorio a voluntario de forma inmediata, contrario a lo que implementaron el resto de países de la región.
“Hay que recordar que en los peores años de inseguridad en el país se les asignaba 48 soles mensuales y para desayuno, almuerzo y comida S/.2.90 ¿Cómo quieres que cuando se convierte en voluntario los chicos se presenten a los cuarteles?”, finalizó.
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GANO LA REVOCATORIA: HIJITO DE CASTAÑEDA ÚNICO REVOCADO par Amílcar Adolfo Mendoza Lundi 18 Mars 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS


¿Cómo que perdió la Revocatoria?
¿Es que no se han enterado? El hijito de Castañeda está feliz porque podrá disfrutar lo que resta del Verano. No todos son rostros alicaídos entre los seguidores del Mudo Castañeda y su socio, Alan García. Luis Castañeda Pardo en estos momentos debe estar en la playa, quitandose el stress de encima y aliviado de la incertidumbre que significa tener que trabajar un año más para Lima.

Desde aquí nuestras felicitaciones y nuestros mejores deseos.


ODA AL HIJITO DE CASTAÑEDA

Vamos a la playa, vamos ahora
mientras todos celebran alborozados,
caviares y derecha muy abrazados
bajo la canícula abrasadora

¡La revocatoria ha triunfado!
En mi caso me siento muy feliz
porque luego de tanto desliz
a mi casa me han mandado

Si el trabajo a unos tanto les agrada
que trabajen otros torpes entonces
a mi que me den los ricos billetes
sorbiendo mi helada piña colada

Esta cura para el stress tomen nota
¡a revocar el aburrimiento y monotonía!
Hace rato me despedí de la Alcaldía
que Papi ganará en segunda vuelta 


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Habemus Papam: Se llamará Francisco ¡Primer Latinoamericano! par Amílcar Adolfo Mendoza Mercredi 13 Mars 2013 :: Peru, una provincia de Narnia :: RSS


Cerca de la una de la tarde del 13 de marzo de 2013, luego de cinco fumate nere, se ha lanzado urbi et orbi el anuncio. Ya no más sede vacante. Cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio elegido. Su nombre será Francisco.

Se eligió al sucesor de Benedicto XVI en el Ministerio Petrino.


Algunos bromistas en las redes sociales lanzaron el rumor que si el Papa elegido fuese peruano tendríamos al primer Vladimiro I.

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